Bienaventuranzas de la Fe [Oración]

Bienaventuranzas de la Fe

En un furioso día de sol, desde la ladera de un monte, Jesús alzó los ojos al cielo y alumbró el corazón del hombre diciendo “bienaventurados los pobres de espíritu, los oprimidos, los perseguidos…” de Dios son los preferidos.

1ª. Tú, que deseas ser tú mismo, que quieres ser lo que de verdad quieres ser y eres ¡hijo de Dios! que buscas la bondad, la pureza de corazón, la misericordia, la verdad, la justicia, la caridad, eso es bienaventuranza de la fe.

2ª. Tú que crees en las personas y abres la ventana de la confianza de tu alma para pretender comprender las demás almas, que crees en la conversión, que quieres ser feliz y hacer felices a los demás, eso es bienaventuranza de la fe.

3ª. Tú, que odias riñas, venganzas, envidias, y quieres ser alma de paz y que la viva la humanidad, que oyes la voz “sígueme” y quieres ser su Palabra, que ves el corazón de Jesús abierto y quieres estar dentro, eso es bienaventuranza de la fe.

4ª. Tú, que en las dudas, preguntas y respuestas oscuras buscas la claridad de LA PALABRA que es más clara que el agua clara. Si en los viñedos y trigos ves el pan y el vino de la Eucaristía que EL HERMANO se hermana con los hermanos, eso es bienaventuranza de la fe.

5ª. Si eres aurora del alba de la luz madrugadora de Jesús resucitada, si eres la voz del infinito amor de Dios, si tratas de hallar la perla en el mundo de la vida de tus lágrimas y que “la alegría” sea la senda en tu caminar, eso es bienaventuranza de la fe.

6ª. Si contemplas la obra del universo y ves que Dios baja a la tierra curando enfermos, pecadores perdonando, al hombre resucitando. Si tus manos están abiertas al pobre y al necesitado, ofreciéndose, dando, y son amigas del diálogo, eso es bienaventuranza de la fe.

7ª. Tú, que usas las riquezas sin poner el corazón en ellas, que entiendes que la pobreza de Jesús es oro de riqueza, que eres el grito del pobre de espíritu, que sondeas las cosas de la tierra, las del hombre y las de Dios, eso es bienaventuranza de la fe.

8ª Si llegas a comprender que sólo conoce a Dios quien al enemigo ama, que el AMOR es el mayor amigo y hermano, y sabes perdonar, eso es bienaventuranza de la fe.
Domingo Albarrán doalgamo@gmail.com

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