¡Cómo discípulos y misioneros de Jesucristo, caminamos por la vida! – Dinámica de Pascua

¡Cómo discípulos y misioneros de Jesucristo, caminamos por la vida! – Dinámica de Pascua

Objetivo
Reflexionar y confrontar con nuestra vida los criterios evangélicos del discípulo y misionero de Jesucristo para así estar al servicio de nuestros pueblos.

Oración, signo y/o Motivación
El animador con antelación a la reunión debe escribir cada una de las siguientes palabras en fichas de cartulina, más o menos visibles, y ubicarlas en lugares estratégicos, para ambientar el lugar de la reunión.

1. JESUCRISTO
2. DISCÍPULO
3. COMPROMISO
4. MISIONERO
5. VIDA

Al igual en el centro del salón tendrá organizado objetos que hagan alusión al ser de Discípulo y misionero, tales como: imágenes de caminos, sandalias, Biblia, bastones, agua, panes, rostro de Jesús, oídos, parlantes, entre otros.

Se iniciara con la siguientes oración y posteriormente en presencia del Espíritu Santo se leerá el Evangelio. Lc 24, 13 – 35.

Padre y Señor nuestro, que nos has reunido como tu familia a lo largo de estos encuentros, te damos gracias por la inmensa confianza que nos manifiestas al escogernos para ser tus misioneros. Sácanos de nuestras comodidades y de nuestro pasivismo ante la gran tarea que nos pides realizar. Que el eco de tu palabra “¡vayan!”, “¡vayan!”, despierte nuestras mejores energías para que, en comunión contigo y con la Iglesia, nos pongamos al servicio del anuncio de tu palabra y de los signos transformadores del Reino, a lo largo y ancho de nuestro continente, y más aún, del mundo entero. Amén.

Luego de esto el animador invitará a los jóvenes a que observen detenidamente los letreros y el signo donde se encuentran los objetos y se harán las siguientes preguntas:
• ¿Qué les llamo más la atención de los objetos?
• ¿A qué los invita las imágenes, los letreros y lo escuchado en el Evangelio?

Sentimientos Provocados (Descripción de la experiencia)

El animador numera a los participantes de 1 a 5; de acuerdo a la cantidad de asistentes, pide a cada subgrupo responder en una hoja las preguntas que les ha correspondido según el número asignado.

Número y tema asignado Preguntas
1. JESUCRISTO ¿Qué significa para nuestro grupo, la persona de Jesucristo? ¿Qué nos exige a cada uno de nosotros la promoción de la vida en Cristo?
2. DISCÍPULO Una auténtica experiencia Espiritual como discípulos de Jesús, ¿Qué consecuencias tiene esto para las relaciones que entablamos con los otros?
3. COMPROMISO ¿Estarías dispuesto(a) a dedicarte a Él con un corazón fiel, a dejarlo todo por Él, a estar con Él y ponerse como Él, al servicio de Dios y de los hombres; de qué manera y por qué?
4. MISIONERO ¿Qué aspectos fundamentales para nuestras vidas nos aportaría la experiencia de ser discípulo y misioneros de Jesucristo?
5. VIDA ¿Qué significa para nuestras vidas, para el futuro de la Iglesia y para la evangelización de otros jóvenes, comprometernos a Jesucristo como sus discípulos y misioneros?

Al finalizar el trabajo escrito hecho en los subgrupos, se reúne nuevamente el grupo en general en una plenaria para intercambiar las respuestas.

Situación a meditar (Análisis y discernimiento de la experiencia)
Para continuar con el tema y analizarlo un poco más se buscará que los jóvenes a través de un diálogo abierto respondan a preguntas tales como:
• ¿Para vivir como un auténtico discípulo de Jesucristo, en quienes veo reflejada la imagen de Dios?
• Como discípulos y misioneros de Jesucristo ¿Cuáles deben ser nuestras opciones más preferenciales?
• ¿Cuáles son los principales obstáculos que nos impiden vivir un compromiso más firme y coherente con Jesús y el evangelio?

Dinámica y Aporte a la reflexión:
Como discípulos y misioneros de Jesucristo cada día y con mayor frecuencia estamos expuestos a grandes retos y desafíos que el mundo globalizado y “alejado” de la experiencia amorosa de Dios nos va planteando, por eso con corazón sincero y fieles a esa Buena Noticia buscamos que “en nosotros la gente pueda ver pureza de vida, conocimiento, paciencia y bondad, actuación del Espíritu Santo y amor sincero.” (2 Cor 7, 6)
Para finalizar se le pedirá a cada uno de los integrantes que elijan uno de los objetos vistos o escritos al inicio en el centro del salón, el cual haya generado un mayor interés y por qué ese interés. Y que compartan cada uno con el objeto ya elegido ¿por qué lo podría considerar como el objeto más valioso hacia ese reto de ser Discípulo y misionero de Jesucristo?

Se nos ha brindado una oportunidad más para reflexionar sobre la profundidad de nuestro encuentro con Jesucristo vivo. “para la vida de los jóvenes de nuestro continente es un llamado a recorrer el camino de Emaús y, como aquellos dos discípulos, dejarse evangelizar y convertir por el Señor, encontrarse con Él y reconocerlo en la fracción del pan, para ir gozosos a anunciarlo vivo a los hermanos […] Él nos envía a la misión para que prolonguemos su presencia en medio de los hombres. (El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; conviértanse y crean en la Buena Noticia. Mc 1,15). Estas palabras de Jesús son las que deben seguir resonando en nuestros oídos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *