Creación de la parroquia de “Nuestra Señora de Fátima” en la ciudad de Zárate

Una nueva parroquia, “Nuestra Señora de Fátima” fue creada por el Obispo Mons. Oscar Sarlinga en la diócesis de Zárate-Campana, más propiamente en la zona conocida como “El Bajo de Zárate” junto al río Paraná, con jurisdicción en ese barrio, donde antes de la creación del puente Zárate-Brazo Largo se detenían los vehículos que se dirigían a la Mesopotamia, y abarcando la avenida costanera y hacia el centro hasta la calle Roca. La zona del “Bajo de Zárate” es antigua, tuvo auge como terminal antes del citado puente, luego sufrió un proceso de despoblamiento y pérdida de actividad y hoy se afianza como uno de los barrios más característicos de esta ciudad bonaerense, “cabeza hacia la Mesopotamia”. Cuatro misiones juveniles se han sucedido en los últimos años, pues desde poco antes de los años ochenta el primer obispo de Zárate-Campana, Mons. Esposito Castro, luego de haber confiado el lugar a la atención pastoral de los Padres Claretianos, una vez que éstos partieron, la anexó a la parroquia del centro, Nuestra Señora del Carmen, desde donde fue atendida como una capilla barrial, conservando el nombre de “vicaría”

Luego del erigimiento como parroquia, el domingo 22 Mons. Sarlinga puso en posesión como primer cura párroco al Pbro. Lucas Martínez. En la ceremonia, presidida por el Sr. Obispo, se encontraban presentes ochenta jóvenes diocesanos de la asociación de fieles “Santa María de la Estrella”, quienes comenzaron su misión invernal en ese barrio de Zárate. Sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosas, entre las cuales las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa y las hermanas de Mater Dei, familiares (mamá, hermana, sobrinos), amigos, y numerosos fieles del lugar acompañaron con gozo el acontecimiento eclesial, en un templo que había festejado recientemente sus “bodas de oro”, habiendo sido inaugurada el 18 de noviembre de 1961. La casa parroquial y los salones pastorales fueron restaurados en este último tiempo, a los fines de hacerlos aptos al servicio parroquial.

Mons. Oscar Sarlinga recordó en su homilía los comienzos de la acción pastoral en “El Bajo” y sus implicancias en la caridad social. Recordó también que el barrio fue bendecido con la presencia de la Beata Teresa de Calcuta, en la primera fundación que se hizo en la Argentina, precisamente allí, cerca de lo que entonces era la “villa de emergencia” llamada “La Carbonilla”. Hizo memoria también el Obispo de los padres Bruno Canal, Antonio Antonelli, Osvaldo Montferrand, Nestor Villa, José María Jaime, y otros, haciendo especial mención de la atención pastoral que brindaron Mons. Ariel Pérez y el Pbro. Eduardo Mussato. Pidió Mons. Oscar Sarlinga que la nueva parroquia tuviera siempre presente el sentido de “la misión” eclesial, y la caridad, también en su dimensión social, que es la virtud de la solidaridad, pues así comenzaron sus orígenes y así debía continuar, que fuera eucarística, mariana y misionera, siempre entroncada en el amor a Dios y al prójimo como primero de los mandamientos (concordante con el Evangelio del domingo) y con los ejes de la comunión y misionariedad, asumidos por el Plan diocesano de Pastoral. Concluyó con una referencia a la Virgen María como “Estrella de la Evangelización” y a la advocación de Nuestra Señora de Fátima, cuya vigencia recordó a los fieles, evocando las palabras del Papa Benedicto XVI en su reciente viaje a Portugal.

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