Empieza tu cadena de oración por un milagro – Reflexión

Empieza tu cadena de oración por un milagro - Reflexión

Empieza tu cadena de oración por un milagro – Reflexión

“Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos.” Efesios 6:18 (NVI)
Milagros

La oración es una herramienta que Dios mismo nos dejó como superefectiva y fundamental. Desde que tengo memoria cristiana que escucho sobre su importancia y necesidad. Pero parece que no aprendemos y que nunca mejoramos. La oración es lo primero que abandonamos.

Hago memoria de mi vida, y me doy cuenta que solo oro cuando las papas queman y el problema es demasiado grande. Claro que agradezco por los alimentos, adoro en la iglesia, y oro cuando me piden. Pero esta actitud de clamar en el Espíritu en todo momento, es poco habitual en mí. Y por lo que puedo hablar con otros cristianos, también lo es en algunos. Nos olvidamos de seguir pidiendo cuando Dios no responde con la velocidad que pretendemos.

Abandonamos los pedidos complicados (siempre y cuando sean complicados para otros, y no para uno), y desistimos de interceder. Faltamos a la reunión de oración con la misma facilidad que nos ponemos una ojota. Y no nos preocupa. Y entones Dios nos reclama nuevamente que oremos en el Espíritu.

Tuvimos un fin de año complicado en la iglesia. Dios permitió que a un muchacho de veinte años, con casamiento programado, se le detectara un cáncer y tuviera que ser operado de urgencia y comenzara la quimioterapia sin esperas. Mientras éramos sacudidos con esta noticia, una hermana que estaba esperando familia, tuvo un parto complicado y anticipado. Su pequeño hijo nació, pero fue derivado a terapia intensiva esa misma noche. Debía ser intervenido del corazón dos veces para poder salvar su vida.

Frente a esto, la iglesia tomó el compromiso de clamar específicamente a las 9 de la noche por la sanidad de ellos. Rogando por un milagro que los médicos descartaban. Comenzamos una cadena de oración y fuimos movilizados por el Espíritu para interceder con insistencia, peticiones y ruegos.

Ayer a la noche, la mamá del pequeño bebé nos llamó a casa para hablar. Cuando levanté el teléfono y escuché su voz, supe que había buenas noticias. Los médicos no podían explicar cómo, pero su pequeño bebé había mejorado y no necesitaba de ninguna operación.

Mi amigo de veinte años sigue con cáncer, Juampi sigue en su silla de ruedas. Pero Dios mostró que hoy hace milagros y sana. Tenemos que orar más.

REFLEXIÓN – Empezá hoy tu cadena de oración por un milagro.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany

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