La grandeza proviene de la humildad

La grandeza proviene de la humildad
La Ciudad de Jerusalén, para los judíos, era el privilegio de ser considerada la Ciudad Santa; es decir, el lugar donde Dios moraba, porque ahí estaba su Templo, centro de su Fe, la ciudad del Rey David. Era todo un símbolo.
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Dulce Natalia Romero Cruz
Cuando Jesús entró a la Ciudad de Jerusalén no se estaba viviendo un tiempo tan halagüeño ni bueno, pues a pesar de ser la Ciudad Santa y elegida por Dios, estaba dominada por el Imperio romano. Pero, el hecho de que Él entrara como Mesías, significaba mucho para el pueblo porque tenía la esperanza de la liberación de la opresión romana; cosa mal pensada por algunos porque esperaban un Mesías que fuera un gran guerrero y libertador, que tomara las armas; otros esperaban a un Rey que llegara con Poder, y muy pocos esperaban el mesianismo de Cristo, que era caracterizado por la humildad y la sencillez, cosa que se manifestó al entrar a Jerusalén en un burro. La gente aguardaba a este Salvador; ya lo habían anunciado algunos Profetas, pero con otras expectativas.

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