Guión Domingo XXV del Tiempo ordinario

Guión Domingo XXV del Tiempo ordinario

NO DESVIRTUAR LA BONDAD DE DIOS

Jesús a lo largo de su vida pública insistió una y otra vez en comunicar su experiencia de Dios como “un misterio de bondad insondable” que rompe todos nuestros esquemas.

Jesús, para contagiarnos su experiencia de ese Dios Bueno, compara la actuación de Dios con el ser humano con la conducta sorprendente del señor de una viña, Dios, que sale a contratar jornaleros para su viña hasta cinco veces durante un día.

Al final de la jornada a todos les paga lo mismo, aunque todos no han trabajado las mismas horas. Con esta parábola Jesús nos está diciendo que Dios no actúa con los criterios de justicia e igualdad que nosotros manejamos, que Dios, más que estar midiendo los méritos de las personas como lo haríamos nosotros, busca siempre responder desde su Bondad insondable a nuestra necesidad radical de salvación.

Dios no se dedica a anotar cuidadosamente los pecados y los méritos de las personas para retribuir un día exactamente a cada uno según su merecido. Creer en un Dios, Amigo incondicional, puede ser la experiencia más liberadora que se pueda uno imaginar.

Dios no actúa con nuestros esquemas estrechos y mezquinos. Ante el Dios Bueno revelado en Jesús, lo único que cabe es la confianza total en Él.

LECTURAS PARA LA EUCARISTÍA

1ª LECTURA

Lectura del libro del profeta Isaías 55,6-9

Buscad al Señor mientras se le encuentra, invocadlo mientras está cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y Él tendrá piedad, a nuestro Dios, que es rico en perdón.

Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos
-oráculo del Señor-. Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros, mis planes, que vuestros planes.

Palabra de Dios.

COMENTARIO A LA 1ª LECTURA

El Señor nos invita -por medio del profeta Isaías- a buscarle a Él, a abandonar el camino del mal.

El Señor nos hace una llamada a la conversión, sabiendo que tendrá piedad del que regresa a Él y conduce su vida por sus caminos, porque nuestros caminos no son siempre los de Dios.

Sal 144, 2-3. 8-9. 17-18

R. Cerca está el Señor de los que lo invocan.

• Día tras día te bendeciré, Dios mío,
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor y merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R:

• El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R:

• El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R:

2ª LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 1,20c-24. 27a

Hermanos:

Cristo será glorificado en mi cuerpo, sea por mi vida o por mi muerte. Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir. Pero si el vivir esta vida mortal me supone trabajo fructífero no sé qué escoger.

Me encuentro en esta alternativa: por un lado, deseo partir para estar con Cristo, que es con mucho lo mejor; pero, por otro, quedarme en esta vida veo que es más necesario para vosotros.

Lo importante es que vosotros llevéis una vida digna del Evangelio de Cristo.

Palabra de Dios

COMENTARIO A LA 2ª LECTURA

El apóstol Pablo, desde la cárcel en la que se encuentra por fidelidad al Evangelio, nos muestra el dilema en el que se encuentra; no sabe qué elegir si el bien de su muerte para unirse a Cristo para siempre, o el bien de la comunidad al permanecer ejerciendo su misión apostólica en ella, lo que dejaría triste a la comunidad de Filipo.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 20,1-16

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
El Reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña.

Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.

Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo:
Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.

Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:
¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?

Le respondieron:
Nadie nos ha contratado.

Él les dijo:
Id también vosotros a mi viña.

Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:
Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.

Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.
Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno.

Entonces se pusieron a protestar contra el amo:
Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.

Él replicó a uno de ellos:
Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti.

¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?

Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos. Palabra de Dios

COMENTARIO AL EVANGELIO

Con esta parábola Jesús quiere decirnos que la recompensa de Dios es un “don”, un “regalo” y no fruto de nuestros esfuerzos personales.

Por tanto, es un regalo igual para todos, ya que es inmerecido por todos. La fe, igual que el amor, no se compra ni con dinero ni con esfuerzo personal.

Es un regalo de Dios. Por eso tenemos que estar contentos porque Dios nos haya regalado la fe cristiana desde niños.

PARA NUESTRA REFLEXIÓN PERSONAL

LA LÓGICA DE DIOS

El tema del evangelio de este domingo es el modo de ser de Dios, cuya “justicia” no es como la nuestra; no la niega, sino que la supera.

El señor de la viña, Dios, al pagar el jornal completo a todos crea igualdad. Alegar ser los primeros en el trabajo y en el mérito para reivindicar derechos y crear desigualdades incluso con otros trabajadores es clara manifestación de que están en la cola del acceso al Reino.

Además de justo, Dios es profundamente bueno y generoso. Los planes de Dios sobre el ser humano no son como nuestros planes, sus caminos no son como nuestros caminos.

Dios no se rige por la justicia del derecho sino por la gracia. Su salvación es gratuita porque “Dios es amor”

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