Domingo Solemnidad de Cristo Rey

Domingo Solemnidad de Cristo Rey

Domingo Solemnidad de Cristo Rey

 FESTIVIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO / CICLO B

 

INTRODUCIR VERDAD

El evangelio de Juan de este domingo relata el dialogo entre Jesús y Pilatos. En un determinado momento Jesús hace esta solemne proclamación: “Yo para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”.

Esta afirmación recoge un rasgo básico que define la trayectoria profética de Jesús: su voluntad de vivir en la verdad de Dios. Jesús no solo dice la verdad, sino que busca la verdad y sólo la verdad de un Dios que quiere un mundo más humano para todos sus hijos e hijas. Por eso, Jesús habla con autoridad, pero sin falsos autoritarismos.

Habla con sinceridad, pero sin dogmatismos. No habla como los fanáticos que tratan de imponer su verdad. Tampoco como los funcionarios que la defienden por obligación, aunque no crean en ella. No se siente nunca guardián de la verdad sino testigo. Jesús, que no tolera la mentira o el encubrimiento de las injusticias, que no soporta las manipulaciones, se convierte en “voz de los sin voz, y voz contra los que tienen demasiada voz”.

Esta voz es más necesaria que nunca en esta sociedad atrapada en una grave crisis económica que quiere ocultar la responsabilidad de sus principales causantes, ignorando de manera perversa el sufrimiento de las víctimas más débiles e indefensas.

Es urgente humanizar la crisis poniendo en el centro de atención la verdad de los que sufren y la atención prioritaria a su situación cada vez más grave. No nos podemos acostumbrar a la exclusión social y la desesperanza en que están cayendo los más débiles. Quienes seguimos a Jesús hemos de escuchar su voz y salir instintivamente en su defensa y ayuda. Quien es de la verdad escucha su voz.

LECTURAS PARA LA EUCARISTÍA

 

1ª LECTURA

Lectura del libro del profeta Daniel 7, 13-14.

Yo seguía contemplando en las visiones de la noche: Y he aquí que en las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el anciano y fue llevado a su presencia. A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás. Palabra de Dios  

 

COMENTARIO A LA 1ª LECTURA

El profeta Daniel con un lenguaje un poco extraño para nosotros, describe la visión en la que “el hijo del Hombre” recibe de Dios el señorío universal. La figura del “hijo de hombre”, es la imagen del pueblo de Dios y que en el Nuevo Testamento será mantenida aplicada a Jesús.

 

SALMO

Sal. 92, 1ab. 1c-2. 5.

R/ El Señor reina, vestido de majestad

  • El Señor reina vestido de majestad;
    el Señor vestido y ceñido de poder. R:
  • Así está firme el orbe y no vacila.
    Tu trono está firme desde siempre, y tú eres eterno. R:
  • Tus mandatos son fieles y seguros,
    la santidad es el adorno de tu casa,
    Señor, por días sin término. R:

 

2ª LECTURA

Lectura del libro del Apocalipsis 1, 5-8

Y de parte de Jesucristo, el Testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados y ha hecho de nosotros un Reino de Sacerdotes para su Dios y Padre, a él la gloria y el poder por los siglos. Amén.

Mirad, que viene acompañado de nubes; todo ojo le verá, hasta los que le traspasaron, y por él harán duelo todas las razas de la tierra. Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, Aquel que es, que era y que va a venir, el Todopoderoso.

Palabra de Dios.

 

COMENTARIO A LA 2ª LECTURA

El apóstol San Juan nos presenta en el Apocalipsis al Príncipe de todos los reyes, entregando su vida para redimirnos de nuestros pecados. Por su muerte y resurrección, alcanzamos la vida.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según San Juan 18, 33-37

Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Jesús y le dijo: “Eres tú el Rey de los judíos?” Respondió Jesús: “Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?”  Pilato respondió: “Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. Qué has hecho?”

Respondió Jesús: “Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí.” Entonces Pilato le dijo: “Luego tú eres Rey?” Respondió Jesús: “Sí, como dices, soy Rey.

Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.”

Palabra de Dios 

 

COMENTARIO AL EVANGELIO

El reino de Jesús se fundamenta en la verdad y en el amor, en la justicia y en la paz, por eso no es de este mundo. La realeza de Jesús estriba en “dar testimonio de la verdad”, pero de la verdad redentora. Es un reino que tiene su comienzo en este mundo y su plenitud en el Reino de los Cielos.

 

PARA NUESTRA REFLEXIÓN PERSONAL

 

JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

Más que hablar del Reino de Dios deberíamos hablar de Reinado de Dios en nuestro corazón, en nuestra vida. Él es el centro de toda nuestra existencia. A Él le obedecemos, le servimos haciendo su voluntad. Y cuando Jesús es nuestro Rey, cambia toda nuestra vida:

Para nosotros ya lo más importante no es el dinero, ni el poder, ni el ser protagonista y estar por encima de todos, lo más importante es Dios y a Él dedicamos nuestra atención y nuestro interés.

Para nosotros ya lo más importante no es hacer nuestra voluntad, sino lo que Él quiere, lo que Él espera de nosotros, su voluntad. En el Padrenuestro decimos: “Hágase tu voluntad así en la Tierra como en el cielo”

Para nosotros ya lo más importante no somos nosotros, sino que son los demás, porque Dios quiere que les amemos como Él les ama.

Para que el Reino de Dios venga a nosotros debemos intentar cambiar nuestro “chic” y así cambiarán nuestros criterios sobre todas las situaciones de la vida, cambiará el modo en el que hacemos frente a todas las circunstancias que se nos presentan; cambiará nuestra escala de valores, nuestro modo de tratar a los demás, la manera cómo estructuramos nuestra convivencia y nuestra sociedad.

El Reino de Dios se hará realidad cuando nosotros vivamos con coherencia el hecho de que Dios es nuestro Rey y lo manifestemos en actos concretos de nuestra vida diaria haciendo un poco más felices a los que tenemos cerca y construyendo una convivencia cordial y fraterna.