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El futuro técnico del Madrid es una persona con profundas creencias religiosas

Mourinho, católico
Compró 30 crucifijos para la plantilla tras visitar el Vaticano

(Desde El Cañamelar y El Rosario, José Ángel Crespo Flor). Siempre se ha dicho que para la juventid los astros del fútbol son unos ejemplos a seguir. Si además estos astros son buenas personas, prestan su imagen a los más necesitados y no ponen peros a la hora potenciarles un mejor bienestar social. Si además de quien hablamos es de Mourinho, el ejemplo, su ejemplo, hay que potenciarlo entre otras cosas porque estamos hablando hoy por hoy del mejor entrenador del mundo,. Sus títulos avalan cuanto estamos diciendo.

Fijaros, tras leer esta nota, me he apresurado a hacerla mía e insertarla en el blog. Entiendo que es una noticia lo suficientemente importante para que los católicos nos hagamos eco, la extendamos y lo más importante, hagamos que corra por la red. Ha hecho muy bien el diario AS es resaltar este aspecto que no conocíamos de ‘Mou’. ¡Vamos a ver cuantos periódicos se hacen eco de la noticia y la publican!. A lo mejor la obvian a sus lectores y la ningünean. Por mi parte, todo lo contrario, felicito a ‘Mou’ por su valentía y al diario AS por plasmar algo que no conocíamos del técnico que ha encumbrado al Inter a la gloria del fútbol al lograr hacerse con el ‘triplete’.

Particularmente quiero aprovechar la ocasión para felicitar al técnico portugués por esa valentía al demostrar publicamente y sin esconderse sus creencias. Gentes así son las que faltan en nuestras Iglesias. Gentes valientes y orgullosas. Gentes quye, como ‘Mou’ no duda en comprar 30 crucifijos del vaticano o recluirse tras un triunfo en la capilla del campo para rezar uy dar gracias. Miren … me voy a sincerar: tras estas declaraciones ¡Mou’ me empieza a caer ya bastante mejor.

LA NOTICIA DE RELIGION DIGITAL
Tras el triplete logrado por el Inter, los italianos se preguntan en los últimos días: «¿Cuál es la diferencia entre Dios y José Mourinho?». Ellos mismos dan la respuesta: «Dios nunca se sintió José Mourinho». Lo cuenta Manu Sáiz en As.

La realidad es que el futuro técnico del Madrid es una persona con profundas creencias religiosas. Una muestra de esa devoción fue la visita privada que, acompañado por varios directivos del Inter, realizó el 3 de mayo al Vaticano. El portugués rezó durante unos minutos en la Capilla Sixtina. Y tras la oración, compró 30 crucifijos, con precios y formas diferentes. Los escogió uno a uno. Y los repartió entre sus jugadores y empleados del club.

Una semana antes había apeado al Barça de la Champions. Tras eliminar a los hombres de Guardiola, Mourinho se dirigió a la capilla que tiene el Camp Nou en sus instalaciones para dar gracias a Dios. Rezó durante un par de minutos y después se fue a celebrar el pase a la final con sus jugadores. Hasta ese momento, el Inter no había ganado nada. Sin embargo, unas semanas después pasó a convertirse en el mejor equipo del mundo en 2010.

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