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El marianista P. Jakob Gapp fue condenado a muerte por defender la fe católica y por criticar las doctrinas del nazismo.

El marianista P. Jakob Gapp
(Desde El Cañamelar, Valencia, Jose Ángel Crespo Flor).- La memoria de este mártir del holocausto nazi nos llega tras ahondar y profundiuzar en otra mártir del holocausto, la religiosa marianista Sor Ángela Autsch apresada el 12 de agosto de 1940 en Auschwitz y la fiesta de otro mártir, san maximiliano Maria Kolbe, cuya memoria la Iglesia celebrará mañana, 14 de agosto víspera de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María al Cielo en Cuerpo y alma.
Jakop Gapp estaba trabajando en Valencia, concretamente en el Colegio El Pilar, cuando, por medio de un engaño, fue apresado y puesto a disposición de la Gestapo. Gapp es uno de los tantos mártires que hacen grande a la Iglesia por su testimonio pues murió, como cualquier mártir, abrazando la cruz de Cristo y sin renegar de la fe católica.

AGUNOS DATOS A TENER EN CUENTA
Hoy 13 de agosto domingo, las comunidades católicas de Austria y Valencia (España) recordaran la figura siempre ejemplar del sacerdote martirizado por la sinrazón nazi Santiago (Jacob) Gapp. Especial significado se le ha dado siempre en Valencia, concretamente en el Colegio de El Pilar, por ser él su último destino antes de que cayera en manos de los nazis y antes de que fuese martirizado en la guillotina. Todo por defender el Evangelio de Cristo y denunciar la política nazi.
Es importante siempre recordar a estos mártires pero más en estos tiempos de descritianización que vivimos porque ellos mismos por si solos constituyen todo un ejemplo de cómo la Iglesia Católica está presente en el mundo 2010 años.
Santiago Gapp, que es quien ahora nos ocupa, como Maximiliano Kolbe, Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein) o el Beato Tito Brandsma, todos mártires de los nazis y de los que aquí, en este mismo blog, ya nos hemos eco en alguna que otra ocasión, son personas que la Iglesia nos pone de ejemplo para eso, para que veamos en ellos una fe inquebrantable al mensaje de Cristo y una defensa a ultranza de su Evangelio. ¡Vamos que todos murieron abrazados a la Cruz de Cristo!.
Santiago Gapp: la biografía de un mártir marianista
El beato, objeto de esta biografía, nació en Wattens (Austria) en 1897. Después de combatir durante la Primera Guerra Mundial en el ejército austriaco, ingresó en la Compañía de María y se ordenó sacerdote.
El régimen de Adolfo Hitler persiguió a Gapp por criticar con contundencia las teorías racistas de los nazis; ante ello, tuvo que abandonar su país en 1939 «encumbrado como un auténtico héroe, admirado por los que rechazaban la barbarie nazi».
Tras pasar en su huida por Burdeos y San Sebastián, el beato marianista fue acogido por la comunidad marianista del Colegio del Pilar, en Valencia, donde ejerció como capellán y le fueron encargadas las clases de alemán.
Pocos meses después, en 1942, dos jóvenes alemanes que dijeron ser hermanos judíos perseguidos también por los nazis se presentaron en el colegio y pidieron ayuda al sacerdote austriaco. Se estableció entre ellos «lo que parecía ser una sólida amistad hasta el punto de que los jóvenes le rogaron que les instruyera en la fe católica para recibir el Bautismo».
A pocos días para el bautizo, Gapp fue invitado por sus dos amigos a viajar a San Sebastián para recibir a unos familiares que deseaban asistir a la ceremonia. De allí, mediante engaños, le hicieron pasar a Hendaya Francia , donde fue apresado por agentes de la Gestapo, la policía secreta alemana a la que pertenecían los dos falsos judíos.
Luego, fue conducido a París y luego a Berlín, «donde hizo continua profesión de su fe mientras era torturado», fue finalmente decapitado el 13 de agosto de 1943 tras ser condenado a muerte por un tribunal popular.
Jacob Gapp, sacerdote austriaco asesinado por el nazismo en 1943, y beatificado por Juan Pablo II en 1996. Poco antes de morir escribió estas palabras. «He aquí que he llegado al final de la batalla.
Arrestado casi ocho meses atrás por defender la fe cristiana, el mismo día del Sagrado Corazón, me han anunciado mi condena a muerte. Me ofrezco por una causa: que los hombres alcancen libremente la salvación eterna. He defendido la fe con mis palabras y con mis obras. Llega el momento de hacerlo con la vida entera. Hoy se llevará a cabo la sentencia. A las siete me presentaré delante de mi buen Salvador, a quien siempre he amado ardientemente. No estéis tristes por causa mía. »
En el proceso de beatificación, uno de los testimonios que se aportó a la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano fue el de uno de los torturadores nazis, el antiguo pastor protestante Karl Neuhaus.
Última carta del Beato Santiago Gapp S.M. el día de su martirio (13.Ag.1943)
«Queridos primos y primas, querido Seppl y queridos todos: Cuando esta carta llegue a vuestras manos, estaré ya un mundo mejor… Me detuvieron en territorio francés el 9 de Noviembre del año pasado, me llevaron a Berlín, y finalmente me han condenado a muerte el 2 de Julio, fiesta del Sagrado Corazón. Hoy será ejecutada la sentencia. A las 7 de la tarde, iré a casa de mi querido Salvador, a quien siempre amé fervientemente. ¡No os aflijáis por mí! Soy totalmente feliz. Naturalmente he tenido que pasar muchas horas penosas, pero he podido prepararme muy bien a la muerte. Tened ánimo, y soportadlo todo por amor a Dios, para que nos podamos volver a encontrar en el cielo. De todos me acordaré allí… Después de una dura lucha interior, me he llegado a convencer de que hoy, es el día más feliz de mi vida…
¡Seppl, mi querido Seppl! No estés triste. ¡Todo pasa, solo el cielo permanece! Rezo por todos. Rezo también por mi patria. Que Dios os guarde. Vuestro en J.M.J. que tanto os quiere». JAGGL (JAKOB GAPP)

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