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La Hermandad del Cristo de los Afligidos se adhiere al Día Mundial de la Poesia (21 de marzo de 2011) y coloca en la puerta de su local social cinco poemas, dos de ellos de dos reconocidos cubanos, José Martí y Dulce María Loinaz

(Desde El Cañamelar, Valencia, Jose Angel Crespo Flor.). Aprovechando que el 21 de marzo ha sido declarado como ‘Dia Mundial de la Poesía’ ( El Día Mundial de la Poesía (World Poetry Day) es tributo a la palabra poética propuesto en el año 2001 por la Unesco), la Hermandad del Cristo de los Afligidos, que este año de 2011 celebra el 100 aniversario del fallecimiento del padre Luis Navarro, primer párroco que tuvo el templo Nuestra Señora del Rosario cuando pasó de ermita a tener la consideración de parroquia, no ha dudado en aportar su granito de arena a esta realidad cultural y ha colocado cinco poemas. Para ello ha tenido en cuenta la ayuda que, a través de su Hucha Solidaria, presta desde hace ya unos años esta Entidad del Cañamelar a la iglesia de Cuba y, en particular a los proyectos sociales que lleva a término el obispo emérito de Holguín, Monseñor Héctor Luis Peña por lo que de esos cinco poemas, dos llevan la firma de reconocidos poetas cubanos. Nos referimos a Dulce María Loinaz y a José Martí. Otro, imprescindible en esta selección poetica, al tratarse de un poeta del barrio, estamos hablando de Vicente Gallego, también está representado en esta muestra.

Desde la Hermandad, inmersa ya en los preparativos de la inminente Semana Santa, se ha querido hacer este esfuerzo porque «entendemos que la poesía tiene mucha relevancia y más si entroncamos nuestro servicio en la poesía religiosa. Una poesia, unos poemas, unos poetas que son precisos que el gran público los conozca y los admire por lo que hacen y, sobre todo, por lo que contribuyen con este ‘arte’ a crear una sociedad más humana. De momento esa es nuestra colaboración lo que no quiere decir que sea definitiva pues podemos ir a más y hacer algún esfuerzo en este sentido. Ahora lo inmediato, lo presente, son esos cinco poemas que ya lucen en la puerta del Local Social de la Hermandad para que puedan ser leídos por todo aquel que pasea o anda por la calle José Benlliure.

La Crucifixión

Al llanto y a la súplica insensible
el pueblo goza en su furor
malvado viendo a Cristo morir crucificado
en medio de tormento indescriptible.

Al consumarse crimen tan terrible
su luz apaga el sol horrorizado,
ábrense los sepulcros y rasgado,
cae el velo del templo inmarcecible,

vacilan las montañas con estruendo
a los verdugos míseros haciendo
que arrepentidos a la cruz se abracen.

La tierra por venganza a Dios clamaba
mientras Cristo muriendo sollozaba:
¡Perdónalos… no saben lo que hacen!

(Dulce María Loinaz)

CANTO RELIGIOSO

La fatiga y las sábanas sacudo:
Cuando no se es feliz, abruma el sueño
Y el sueño, tardo al infeliz, y el miedo
A ver la luz que alumbra su desdicha
Resístense los ojos,-y parece
No que en plumones mansos se ha dormido
Sino en los brazos negros de una fiera.
Al aire luminoso, como al río
El sediento peatón, dos labios se abren:
El pecho en lo interior se encumbra y goza
Como el hogar feliz cuando recibe
En Año Nuevo a la familia amada;-
Y brota, frente al Sol, el pensamiento!

Mas súbito, los ojos se oscurecen,
Y el cielo, y a la frente va la mano
Cual militar que el pabellón saluda:
Los muertos son, los muertos son, devueltos
A la luz maternal: los muertos pasan.

Y sigo a mi labor, como creyente
A quien unge en la sien el sacerdote
De rostro liso y vestiduras blancas-
Practico: En el divino altar comulgo
De la Naturaleza: es mi hostia el alma humana.

José Martí (poeta cubano)

Rogatorio

Por la esfera y la cruz
de perfección divinas,
por la idea de un alma
que nos salve en la muerte,
por el alma sin vida del que sufre
el silencio de Dios ante la saña
incomprensible y fría de sus dioses,
por esta soledad
planetaria y devota del amor,
por la arcana razón del sinsentido,
por el sueño de aquél
que en su vuelo encontró
el ciego pedernal de la vigilia;
porque no lo sabré, porque no me sabrá,
por lo que sí sabemos:
por la oscura ceniza de la rosa de luz que pudo ser,
por el será y el fue
que son el nunca,
por el instante eterno de sentir
esta amarga piedad que es la alegría.

Vicente Gallego (POETA DEL CAÑAMELAR)

Poema Cuaresmal
Ramón Lopez Velarde

Tu paz ?¡oh paz de cada día!?
y mi dolor que es inmortal,
se han de casar, Amada mía,
en una noche cuaresmal.

Quizá en un Viernes de Dolores,
cuando se anuncian ya las flores
y en el altar que huele a lirios
el casto pecho de María
sufre por nos siete martirios;
mientras la luna, Amada mía,
deja caer sus tenues franjas
de luz de ensueño sideral
sobre las místicas naranjas
que, por el arte virginal
de las doncellas de la aldea,
lucen banderas de papel
e irisaciones de oropel
sobre la piel que amarillea.

Fuensanta: al amor aventurero
de cálidas mujeres, azafatas
súbditas de la carne, te prefiero
por la frescura de tus manos gratas.

Yo te convido, dulce Amada,
a que te cases con mi pena
entre los vasos de cebada
la última noche de novena.

Te ha de cubrir la luna llena
con luz de túnica nupcial
y nos dará la Dolorosa
la bendición sacramental.

Y así podré llamarte esposa,
y haremos juntos la dichosa
ruta evangélica del bien
hasta la eterna gloria.

AMÉN.

Encuentro con Jesús
Nunca olvidaré aquel día
cuando a mi vida llegaste
en tinieblas yo me hallaba,
mas Tú mi senda alumbraste.

Entre multitud de gente
vagaba sin esperanza
como un barco a la deriva
naufragando, iba mi alma.

A inquirir comencé un día
¿qué pasaba? no sabía
entre temores y dudas,
existía mas no vivía.

¿Qué pasa conmigo, Dios?
¿Qué es lo que me está pasando?
Quiero reir y no puedo;
siempre termino llorando.”

“Ayúdame mi buen Dios; “
ayúdame, te lo pido
sana ya mi corazón
y llena hoy mi vacío.”

Al momento algo ocurrió;
Su Palabra El enviaba
“Soy la luz”, dijo el Señor;
por una piedra me hablaba

Mi corazón se alumbró;
comprendí lo que pasaba
Al instante me rendí
pues JESUS me visitaba.

Desde entonces soy feliz;
tengo paz y tengo gozo
si me persiguen y ofenden,
como JESUS, yo perdono.

Hoy oro, canto y alabo
a mi Salvador bendito
no me canso de adorar a mi Dios,
pues El lo hizo.

¡Gloria doy a mi Señor!
¡Gloria al Espíritu Santo!
¡Gloria al Padre que me dió
lo que yo estaba anhelando.

¿Quieres tú también lo mismo?
¿Ansías vivir un cambio?
Ven hoy a mi Salvador,
mi JESUS te está esperando.
(Zaida C. de Ramón)

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