El Papa León XIV recibió un regalo tan inesperado como simbólico: un caballo árabe de pura raza llamado Proton, entregado por el criador polaco Andrzej Michalski, fundador del prestigioso Michalski Stud Farm, en Kołobrzeg-Budzistowo (Polonia).
Ciudad del Vaticano, 15 de octubre de 2025
El gesto, lleno de afecto y significado, tuvo lugar antes de la audiencia general del miércoles y fue inspirado por una fotografía del entonces futuro pontífice montando a caballo durante su misión en Perú.
“Al ver aquella imagen, pensé que un caballo blanco sería un regalo perfecto para el Santo Padre —uno que reflejara pureza, serenidad y belleza—”, explicó Michalski, quien asegura que quiso expresar así su agradecimiento y compromiso con el llamado del Papa a vivir el amor a través de acciones concretas.
🐎 Un ejemplar con linaje excepcional
Proton, el nuevo compañero ecuestre del Papa, procede de una línea árabe de gran prestigio. Su padre nació en Estados Unidos y su madre fue adquirida a una princesa de Jordania. Nacido en Janów Podlaski, el potro fue criado desde pequeño en el centro ecuestre de Michalski, donde se formó bajo los cuidados más exigentes.
“El caballo tiene una elegancia natural y un porte majestuoso —digno de cualquier rey, pero ahora al servicio del Pastor de la Iglesia—”, comentó su criador con emoción.
Durante la entrega, el Santo Padre caminó junto a la delegación polaca, acarició al animal y bendijo el gesto con una sonrisa cercana. “Fue un momento muy humano, lleno de alegría y gratitud mutua”, relataron los presentes.
🌍 Un gesto que nace de la fe y la caridad
Michalski acompañó el obsequio con una carta personal en la que evocó palabras de la exhortación apostólica Dilexi te del Papa León XIV:
“El amor verdadero no puede quedarse en las ideas. Se fortalece cuando se traduce en obras concretas de caridad.”
El criador expresó su deseo de que este gesto “sea una pequeña contribución a las misiones del Santo Padre y al bien de la Iglesia universal”.
🤲 Caballos, inclusión y esperanza
Además de dedicarse a la cría y competición de caballos de élite, el Michalski Stud Farm cuenta con un centro de hipoterapia que atiende a niños y adultos con discapacidad. Allí, el movimiento rítmico del caballo se convierte en una herramienta terapéutica que mejora la coordinación, la fuerza y la autoestima de los pacientes.
“La hipoterapia es una bendición. He visto cómo niños con dificultades motoras logran avances extraordinarios gracias a esta práctica”, explicó Anna Mieczkowska, alcaldesa de Kołobrzeg, que acompañó al criador durante la visita al Vaticano.
El centro ecuestre organiza además competiciones nacionales y actividades solidarias, como el próximo campeonato infantil que reunirá a pequeños jinetes con diversidad funcional.
Con este regalo cargado de simbolismo, Polonia ha querido rendir homenaje al Papa León XIV, un pontífice que —como Proton— combina la serenidad, la fuerza y la nobleza en su misión pastoral al servicio del mundo.

