Primer Domingo de Cuaresma – Reflexión del evangelio

Primer Domingo de Cuaresma

Comentario y reflexión de las lecturas de este primer Domingo de Cuaresma del ciclo A

¡¡ VÉTE, SATANÁS ¡!

Jesús está en el desierto. Después de un largo ayuno dedicado al encuentro con Dios, siente hambre. El tentador le sugiere que piense en sí mismo y se olvide del proyecto de Dios. Pero Jesús, lleno del Espíritu de Dios, no tiene intención de buscar su propio interés, Él se alimentará de la Palabra viva de Dios. Siempre que la Iglesia busca su propio interés olvidando el proyecto del reino de Dios, anteponiendo su propio bienestar a las necesidades de los más necesitados, se desvía de Jesús.

Ante la segunda tentación para que se presente como el Mesías glorioso, Jesús reacciona rápido: «No tentarás al Señor tu Dios». Él no será un Mesías triunfador, no pondrá a Dios al servicio de su gloria. Siempre que la Iglesia pone a Dios al servicio de su vanidad buscando «quedar bien» más que «hacer el bien» se aleja de Jesús.

Ante la tercera tentación Jesús reacciona violentamente: «Vete, Satanás». «Sólo al Señor tu Dios adorarás». Dios lo llama a servir a quienes viven oprimidos, será un Mesías que viene a servir no a ser servido. El reino de Dios no se impone con poder, se ofrece con amor. La Iglesia tiene que apartarse hoy de todas las tentaciones de poder, gloria o dominación, gritando con Jesús «Vete, Satanás», porque el poder mundano es una oferta diabólica.

 

 

LECTURAS PARA LA EUCARISTÍA DEL 1º DOMINGO DE CUARESMA/A

 

1ª LECTURA

Lectura del libro del Génesis 2,7-9; 3,1-7 
El Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida y el hombre se convirtió en ser vivo.
El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia Oriente, y colocó en él al hombre que había modelado.
El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal.
La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer:
– ¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?
La mujer respondió a la serpiente:
– Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: «No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte».
La serpiente replicó a la mujer:
– No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal.
La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable porque daba inteligencia; tomó del fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió.
Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Palabra de Dios.

 

                                 COMENTARIO A LA 1ª LECTURA

El hombre y la mujer fueron creados para el paraíso y el paraíso es el encuentro feliz de cada persona consigo mismo, con el mundo, y en definitiva, con Dios. No caminar hacia Él, y detenerse en situaciones intermedias o querer ser como Dios, “constituirse en Dios”, es el pecado. Abrir el alma a Dios, convertirnos a él, reconociendo nuestra culpa, es el primer paso hacia la salvación. Dios nos espera para ofrecernos la alegría del perdón.

Sal 50, 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17
R. Misericordia, Señor, hemos pecado. 

  • Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
    por tu inmensa compasión borra mi culpa;
    lava del todo mi delito, limpia mi pecado. R:
  • Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado:
    contra ti, contra ti sólo pequé, cometí la maldad que aborreces. R:
  • Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
    renuévame por dentro con espíritu firme;
    no me arrojes lejos de tu rostro,
    no me quites tu santo espíritu. R:
  • Devuélveme la alegría de tu salvación,
    afiánzame con espíritu generoso.
    Señor, me abrirás los labios,
    y mi boca proclamará tu alabanza. R:

2ª LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5,12-19 
Hermanos:
Lo mismo que por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y la muerte se propagó a todos los hombres, porque todos pecaron.
Si por la culpa de aquél, que era uno solo, la muerte inauguró su reino, mucho más los que reciben a raudales el don gratuito de la amnistía vivirán y reinarán gracias a uno solo, Jesucristo.
En resumen, una sola culpa resultó condena de todos, y un acto de justicia resultó indulto y vida para todos.
En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo, todos serán constituidos justos. Palabra de Dios.

COMENTARIO A LA 2ª LECTURA

El centro de la historia es Jesús. Nosotros, los que creemos en Jesús, por la fe y el bautismo pertenecemos al reino de la gracia y no al reino del pecado. Si por el pecado de Adán entró la muerte en el mundo, por medio de Jesucristo se restauró la Vida y a esa vida estamos destinados todos los bautizados.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 4,1-11 
En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al final sintió hambre.
Y el tentador se le acercó y le dijo:
– Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.
Pero él le contestó diciendo:
– Está escrito: «No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios».
Entonces el diablo lo lleva a la Ciudad Santa, lo pone en el alero del templo y le dice:
– Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti y te sostendrán en sus manos para que tu pie no tropiece con las piedras».
Jesús le dijo:
– También está escrito: «No tentarás al Señor, tu Dios».
Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y mostrándole todos los reinos del mundo y su esplendor le dijo:
-Todo esto te daré si te postras y me adoras.
Entonces le dijo Jesús:
– Vete, Satanás, porque está escrito: «Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto».
Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y lo servían. Palabra del Señor.

 

COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO

Jesús no huyó de su realidad humana y se hizo uno de nosotros. Por eso sintió la tentación en su propia carne. Jesús supo responder con firmeza y coraje a los halagos de la tentación y por eso salió victorioso de ella. Jesús nos enseña con sus tentaciones que no hemos de poner a prueba a Dios pidiéndole milagros cuando nos ponemos voluntariamente y con temeridad en peligros, que para el creyente sólo Dios nuestro Padre es digno de adoración, aunque constantemente se nos estén ofreciendo otros “dioses” o “ídolos” que quieren sustituir al Único Dios, el Señor.

 

PARA NUESTRA REFLEXIÓN PERSONAL

 

 

LA CUARESMA ES CAMINO DE CONVERSIÓN

Todos deberíamos cultivar algunos valores y actitudes básicas en el camino de la conversión. Deberíamos estar dispuestos a permitir que la Palabra de Dios juzgue nuestra propia vida: no somos nosotros los árbitros ni los jueces últimos e inapelables de nuestro vivir. La fe nos compromete a efectuar una lectura de nosotros mismos y de nuestras acciones que se inspire en los valores evangélicos.    Nuestra fe es inoperante si no nos pone en el seguimiento de Jesús, en una mayor fidelidad al Maestro y en una opción más coherente, que nos ponga en la pista de los senderos que Él siguió y nos haga cambiar, por eso le pedimos:

Ayúdanos, Señor, a convertir nuestras manos para que sean abiertas y generosas, a convertir nuestros oídos para que estén abiertos a tu Palabra y al clamor de los necesitados, a convertir nuestros ojos para que no deslumbren por la riqueza. Ayúdanos, Señor, a convertir nuestro corazón endurecido en un corazón de carne, ayúdanos a convertir nuestro orgullo en humilde servicio. Ayúdanos, Señor, a convertir nuestras codicias en generosidad, nuestra agresividad en no‐violencia activa, nuestro desaliento y cansancios en esperanza.

 

 

 

 

 

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