Domingo XXVII del Tiempo ordinario

Domingo XXVII del Tiempo ordinario

Domingo XXVII del Tiempo ordinario

PLAN ORIGINARIO DE DIOS SOBRE EL MATRIMONIO

Los fariseos plantean a Jesús una pregunta para ponerlo a prueba sobre un hecho que hacía sufrir mucho a las mujeres de Galilea y era motivo de vivas discusiones entre los seguidores de diversas escuelas rabínicas: “¿Le es lícito al varón divorciarse de su mujer?”.

No se trata del divorcio moderno que conocemos hoy, sino de la situación en que vivía la mujer judía dentro del matrimonio, controlado por el varón. Según la ley de Moisés, el marido podía romper el contrato matrimonial y expulsar de casa a su esposa que estaba sometida en todo al varón.

Jesús no entra en las discusiones de los rabinos. Él quiere que se descubra el proyecto original de Dios, que está por encima de leyes y normas. Dios creó al varón y a la mujer en igualdad y no para que el varón tenga poder sobre la mujer. Entre varones y mujeres no ha de haber dominación por parte de nadie.

El plan original de Dios sobre el hombre y la mujer es que se unan para “ser una sola carne” e iniciar una vida compartida en la mutua entrega como expresión de su amor en igualdad de condiciones. Es Dios mismo quien los atrae a vivir unidos con un amor libre y gratuito.

No es posible abrir caminos al reino de Dios y su justicia sin luchar activamente contra tanto abuso, violencia y agresión del varón sobre la mujer.

 

LECTURAS PARA LA EUCARISTÍA

 1ª LECTURA

Lectura del libro del Génesis 2,18-24

El Señor Dios se dijo:
– No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude.

Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo, y se los presentó al hombre, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera.

Así el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no se encontraba ninguno como él, que le ayudase.

Entonces el Señor Dios dejó caer sobre el hombre un letargo, y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y le cerró el sitio con carne.

Y el Señor Dios trabajó la costilla que le había sacado al hombre, haciendo una mujer, y se la presentó al hombre.

Y el hombre dijo:
– ¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne!

Su nombre será Mujer, porque ha salido del hombre. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. Palabra de Dios

COMENTARIO A LA 1ª LECTURA

Esta lectura del libro del Génesis nos presenta por medio de imágenes a Dios como el creador de todo, incluido el hombre y la mujer a los que da el señorío sobre todo lo creado. El hombre y la mujer han sido creados por Dios y caminan juntos hacia Él haciéndose “un solo ser”.

 

SALMO

Sal 127, 1-2. 3. 4-5. 6

R. Que el Señor nos bendiga todos los días de nuestra vida.

  • ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!
    Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien. R:
  • Tu mujer, como parra fecunda, en medio de tu casa;
    tus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de tu mesa. R:
  • Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.
    Que el Señor te bendiga desde Sión,
    que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida. R:
  • Que el Señor te bendiga desde Sión,
    que veas a los hijos de tus hijos.
    ¡Paz a Israel! R:

 

2ª LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 2,9-11

Hermanos:
Al que Dios había hecho un poco inferior a los ángeles, a Jesús, lo vemos ahora coronado de gloria y honor por su pasión y muerte.

Así, por la gracia de Dios, ha padecido la muerte para bien de todos.
Dios, para quien y por quien existe todo, juzgó conveniente, para llevar a una multitud de hijos a la gloria, perfeccionar y consagrar con sufrimientos al guía de su salvación.

El santificador y los santificados proceden todos del mismo. Por eso no se avergüenza de llamarlos hermanos.

Palabra de Dios

COMENTARIO A LA 2ª LECTURA

El autor de la carta a los Hebreos exalta a Jesús al que Dios ha coronado de gloria y honor por su pasión y muerte. Jesús padeció y murió para el bien de todos, para llevarnos a su gloria.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 10,2-16

En aquel tiempo, se acercaron unos fariseos y le preguntaron a Jesús para ponerlo a prueba:
– ¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?

Él les replicó:
– ¿Qué os ha mandado Moisés?

Contestaron:
– Moisés permitió divorciarse dándole a la mujer un acta de repudio.

Jesús les dijo:
– Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.

En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo.
Él les dijo:
– Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio.
[Le presentaron unos niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban.

Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:
– Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.

Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos.]

Palabra de Dios 

COMENTARIO AL EVANGELIO

A Jesús le preguntan sobre el tema de poder dejar el hombre a su mujer “para ponerlo a prueba”. Jesús enfoca la solución de este problema desde la intención originaria del Creador que fue la de una alianza entre ambos y no como un mero contrato. Bajo la mirada del proyecto del Dios Creador y del mensaje evangélico de Jesucristo, el matrimonio es un “regalo” a la pareja y un “sacramento” para el mundo.

 

PARA NUESTRA REFLEXIÓN PERSONAL

SENTIDO CRISTIANO DE LA FAMILIA

Para Jesús, tal como está en la mente de Dios desde el principio, la familia es el cauce y la manifestación primera de la relación de amor que debe guiar toda la vida de los hombres. Un amor según Dios, un amor total, exclusivo, constante, fiel. Un amor tan fuerte que por él, hombre y mujer dejarán su casa paterna y se unirán para ser una sola carne.

Ese amor mutuo se tiene que traducir en comportamientos concretos:

  • Diálogo para decir todo lo que soy, siento y pienso; para escuchar al otro y crecer juntos en el conocimiento mutuo, la comunicación y la identificación.
  • Generosidad para pensar siempre en el otro y dándolo todo sin pedir nada a cambio.
  • Comprensión y respeto para aceptar al otro tal cual es, disculpando defectos, y limitaciones, valorando cualidades y posibilidades; dejando y ayudando a que cada uno sea él mismo, como persona.
  • Como consecuencia del amor perdonar siempre, ser pacientes, comprensivos y respetuosos.
  • Hacer las cosas como Jesús las haría, sabiendo que Él nos acompaña y nos ayuda a hacerlo.