La dulce paz | Consejos para la vida

La dulce paz | Consejos para la vida

En este mundo hay tantas personas
llenas de amarguras y frustraciones
que hacen sentir mal a todo el que tenga
el infortunio de pasar por su lado.

No permitas que a ti te roben la paz,
esa dulce quietud que concede Dios
a los suyos y que tanto envidia
el enemigo de las almas.

Ninguna tormenta de ira satánica
puede perturbar la calma
del que está a cuentas con Dios.

Los impíos no pueden tener paz,
las pasiones del corazón del hombre
sin Dios son como furiosas tormentas,
pero no importa cuán feroz sea la tempestad,
quien se vuelve a Jesús clamando:

“¡Señor, sálvame!” encuentra quietud,
una gracia maravillosa que aquieta
las contiendas de la pasión humana
y amor abundante en el que el corazón
encuentra descanso.

¡Cuántas veces hemos acudido a nuestro Salvador
en medio de una tempestad abrumadora,
y hemos sentido que nos ha tomado en sus brazos
inundándonos de Su bendita paz!

Una experiencia gloriosa que da testimonio
de la verdad de Sus promesas:
“Tú guardarás en completa paz a aquel
cuyo pensamiento en tí persevera”. (Is 26, 3)

Tomás de Kempis decía:
“El que sabe mejor padecer tendrá mayor paz.
Este es el vencedor de sí mismo
y señor del mundo, amigo de Cristo
y heredero del cielo”.

“Reemplazaremos la violencia
y la guerra con las armas más poderosas:
El Amor y la Paz”

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