Si tienes un familiar o amigo cercano que sufre algún tipo de enfermedad respiratoria y deseas informarte y conocer las formas en que puedes ayudar a esa persona, aquí tenemos algunos datos importantes para ti.

Uno de los dispositivos médicos más útiles para aquellas personas que sufren de algún tipo de deficiencia respiratoria es el concentrador de oxigeno. En el caso de nunca haber escuchado sobre este aparato, te lo explicamos a detalle a continuación.

El concentrador de oxigeno tiene el objetivo de proporcionar oxigenoterapia a los pacientes, es decir, provee al organismo niveles de oxígeno mucho más altos de los que se pueden encontrar en el aire regularmente, y contribuye a mantener los niveles de oxígeno en la sangre.

Este es un suministro de oxígeno de forma más pura y continua, y que no se acaba, a diferencia de un tanque de oxígeno. Este dispositivo se mantendrá activo mientras tendrá a su disposición una fuente de energía eléctrica estable.

Es un instrumento médico que posee grandes ventajas y ya que los concentradores de oxígeno portátiles pueden ser llevados a cualquier lugar, proporciona un gran rango de acción para ser tratado.

Cabe destacar que estos dispositivos médicos son mucho más seguros que los tanques de oxígeno debido a que no existe el riesgo de fugas o explosiones de por parte de la bombona.

Es por estos, y muchos más motivos, que en los últimos años estos concentrados de oxígeno se han vuelto cada vez más populares entre la ciencia médica.

¿Cómo se utiliza el concentrador de oxígeno?

El concentrador de oxígeno tiene como función filtrar el nitrógeno o otros gases que se encuentran en el aire que este absorbe, dejando así solo el oxígeno puro para el provecho del paciente

Internamente funciona de la siguiente manera: el aire absorbido se comprime y es pasado por dos torres zeolito que contienen silicato de aluminio. Este componente se encarga de la absorción del nitrógeno.

Se expulsa, entonces, el oxígeno puro hasta un tanque de almacenamiento donde será aprovechado por el usuario. Este sencillo y muy importante procedimiento ha representado un gran avance científico para las personas que sufren de insuficiencias respiratorias que más adelante destacaremos.

No podemos pasar por alto la incorporación de la tecnología de pulso-dosis en los más recientes concentradores de oxigeno. Esta es una nueva forma expulsar el oxígeno del concentrador que permite un uso más eficaz del mismo.

El producto tiene como fundamento regular las dosis de oxígeno con respecto a los ciclos respiratorios del usuario, supeditando la primera al ritmo del segundo. De esta manera se evita que se desperdicie oxígeno en el tratamiento.

Los dispositivos portátiles son altamente beneficiados con el uso de este método debido a su tamaño y capacidad limitada. 

¿Quienes necesitan oxigenoterapia?

Existen un conjunto de condiciones médicas o enfermedades en específico que requieren e uso de un concentrador de oxígeno para ser tratados. Algunas de estas condiciones son las siguientes:

–  Síndrome de dificultad respiratoria (SDR): Esta es una enfermedad respiratoria que ataca principalmente a los recién nacidos. Este trastorno impide que el organismo de los bebés pueda segregar suficiente surfactante, el cual es un líquido que recubre los pulmones.

      En este sentido, la condición hace colapsar a los pulmones y dificultando así el proceso respiratorio.

      El concentrador de oxígeno permite, entonces, proporcionarle oxígeno al organismo del bebé y evitar mayores complicaciones.

–  Neumonía: Esta es una infección en los sacos de aire de pulmones que genera inflamación en los mismos.

      Estudios médicos han revelado que el uso de la oxigenoterapia como tratamiento a la neumonía ha generado resultados clínicos positivos en el paciente. Es por este motivo que es uno de los tratamientos que normalmente se recomienda para esta condición.

–  Displasia broncopulmonar (DBP): Los recién nacidos que sufren del síndrome de dificultad respiratoria normalmente terminan desarrollando DBP, la cual es una grave afección pulmonar y respiratoria que requiere de oxigenoterapia en grandes proporciones.

–  Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): Esta es una condición pulmonar que afecta la capacidad respiratoria y que puede representarse de dos maneras comúnmente, en bronquitis crónica y enfisema. 

      Estas enfermedades suelen producirse por el consumo de tabaco y pueden ser tratadas a través del uso de un concentrador de oxígeno.

–  Fibrosis pulmonar: Es una enfermedad que sustituye el tejido pulmonar por tejido colágeno, produciendo cicatrices en los pulmones.

¿Cómo encontrar un concentrador de oxígeno?

En internet podemos ubicar una gran variedad de páginas web dedicadas a la industria de la medicina que ofrecen este tipo de productos a diferentes precios.

Una de estas plataformas es tutratamiento.com, en este portal podrás encontrar diferentes modelos de concentradores de oxígeno al mejor precio, de manera rápida y sencilla, sin la necesidad de salir de tu hogar.

De igual manera, te invitamos a consultar con tu médico de confianza las características del dispositivo que estás buscando.