PIDE OBISPO, PEREGRINAR POR LA PAZ

Por Ulises Villar / Enviado Especial/www.plazadearmas.com

“Que sea un peregrinar por la paz de nuestro país, pidámoslo a la Virgencita de Guadalupe y a Jesús porque necesitamos vivir todos como hermanos”… y con estas palabras Monseñor Faustino Armendáriz Jiménez, dio inicio a su labor pastoral por el estado de Querétaro.

Ante más de 800 peregrinos que se dieron cita en la comunidad de Neblinas en el municipio de Landa de Matamoros para recibir la bendición del noveno Obispo de Querétaro, en punto de las ocho de la mañana y en medio de una intensa lluvia, inició la Santa Misa del Buen Viaje en la Ermita de San Isidro de Neblinas.

“En el nombre de Dios iniciamos este caminar, sabiendo que él está con nosotros, y que se manifiesta en los elementos, confiamos en que Dios los va a ayudar a llegar a su meta a los pies de la madre de Dios y de todos los mexicanos, iniciemos pues este caminar por y todas las familias y por la paz de nuestro país, que reconozcamos ante dios todas nuestras faltas y pidamos por ellas”.

En este sentido y durante la homilía que designó Monseñor Faustino Armendáriz Jiménez a los peregrinos queretanos de la Columna de Sierra de Querétaro, le aseveró que la peregrinación centenaria, después de tantos años aún continua reflejando la fe de un pueblo que ama a Dios, y a la santísima virgen María, ya que es una manifestación única de amor a Jesucristo movida por la fe del pueblo queretano y guanajuatense que “camina con Dios”.

“He leído las reglas que significan ser un peregrino y he subrayado la espiritualidad que es lo que subyace en el cimiento de este caminar… aquí detectamos la presencia de Dios que se hace realidad con el momento de la consagración, la presencia de Dios se hace realidad porque él se manifiesta en el hermano que llevamos a lado y consolida este caminar en comunión, como hermanos guiados por nuestro padre Dios, desde la fe saben que no van solos que los acompaña la Virgen y el Señor”.

Asimismo y ante la inclemente caída de lluvia en la Ermita de San Isidro de Neblinas, las palabras del noveno Obispo queretano, hacía que fieles y peregrinos permanecieran atentos a la bendición sin importar el agua que mojaba sus vestimentas, y el frío de la neblina que inundaba la colina.

“La bendición de Dios se describe como la lluvia, como la belleza del campo, y así es como literalmente en este hermoso lugar, no podemos esperar más milagros, este es el milagro de Dios, su presencia a través de la lluvia que ciertamente puede provocar inconvenientes, pero en definitiva aparece en la palabra de Dios como un reflejo de la presencia”.

PEREGRINAR POR LA PAZ

ULISES VILLAR / ENVIADO ESPECIAL / 03 de Julio del 2011//www.plazadearmas.com

Histórico. Don Faustino Armendáriz camino junto con el contingente de romeros. La lluvia incesante no impidió que avanzaran. FOTO: VÍCTOR PICHARDO / ENVIADO ESPECIAL.

Landa de Matamoros.- Al encabezar la primera jornada en la caminata de los romeros de la sierra gorda queretana, Faustino Armendáriz Jiménez, el IX Obispo de Querétaro, pidió a los peregrinos que dediquen el propósito de su travesía este año, a orar por la paz en México y a que todos “podamos vivir como hermanos”.

“Que sea un peregrinar por la paz de nuestro país, pidámoslo a la Virgencita de Guadalupe y a Jesús porque necesitamos vivir todos como hermanos”, pidió.

Ante más de 800 peregrinos que llegaron a la comunidad de Neblinas para empezar su caminata, señaló que nuestro país atraviesa por circunstancias muy difíciles en las que se necesita de hombres y mujeres “valientes y de fe” que den testimonio a quienes han olvidado a Dios.

“Elevemos esa plegaria por todas las personas, por México, por su paz, ya que hay muchos hermanos que no pueden manifestarse libremente por la situación que divide a la comunidad por el miedo que provocan situaciones críticas de no poder salir con libertad a las calles”.

Obispo peregrino

EL OBISPO de Querétaro, Faustino Armendáriz, encabezó la salida de los peregrinos en la Sierra Gorda. Foto: Hugo Camacho. /Diario de Querétaro.

Diario de Querétaro

3 de julio de 2011

José Luis Rodríguez

ENVIADO ESPECIAL

LANDA DE MATAMOROS, Qro.- Las intensas lluvias que han azotado la Sierra Gorda los últimos días se detuvieron unos momentos ayer por la mañana para dar paso a más de 800 peregrinos que salieron entusiastas de la recóndita comunidad de Neblinas, en el municipio de Landa de Matamoros, teniendo como marco los extraordinarios paisajes de la región, pero también con la amenaza de constantes deslaves de cerros que fueron la constante y obstruyeron caminos y carreteras.

Pocos minutos después de las diez de la mañana, en un hecho casi inédito, el Obispo de Querétaro, Faustino Armendáriz, con ropa adecuada para lluvia, encabezó la salida de esta pequeña comunidad de apenas mil habitantes, en los límites con San Luis Potosí.

Entre neblinas -de ahí el nombre del pueblito- la columna varonil que tiene puestos los ojos a más de 440 kilómetros de distancia para postrarse ante la imagen guadalupana, inició a serpentear los caminos con una fe tan grande como los enormes cerros que impávidos e imponentes los miraban pasar por sus vericuetos.

Estos hombres y niños le dieron continuidad a la centenaria tradición de peregrinar al Tepeyac al iniciar de esta manera la edición 121 de la romería, aquella que inició en 1886, cuando un grupo de queretanos imposibilitados económicamente para costear el tren empezaron a caminar a la Ciudad de México.

La romería que solo se ha visto interrumpida por unos años a causa de la Revolución y la Guerra Cristera marca el sello mariano de estas tierras, casi irrepetible en otras regiones de la República.

La «pere» arribó ayer por la tarde a Agua Zarca después de sortear una cuesta inicial de 15 kilómetros de terracería para salir de la comunidad de Neblinas y entrar a pavimento. Ha sido el primero de 16 días de caminata hasta la Basílica de Guadalupe, a donde llegarán por la mañana del domingo 17 de julio, con una columna alimentada como río por afluentes para acoger a cerca de 30 mil varones, que arribarán un par de horas después de 18 mil mujeres y 2 mil ciclistas.

Orarán en su camino por la paz que no se encuentra en muchas regiones de este atribulado país. También lo harán por su Obispo anterior, don Mario de Gasperín; el IX y en funciones, Faustino Armendáriz; y por la beatificación de Juan Pablo II.

Además, en su propia intimidad orarán y pedirán por su salud o la de sus seres queridos, por sus familias, por sus penas y congojas, por el pago de mandas y favores realizados. Es una peregrinación democrática donde caminan igual campesinos, que niños y jóvenes escolares, obreros, empresarios, políticos. Cada quien cargando su morral y solo ellos sabiendo lo que pesa y lo que lleva dentro.