SANTO, SANTO, SANTO es el SEÑOR | Canciones de misa

Santo, Santo, Santo es el Señor
Un canto de alabanza para celebrar la Eucaristía
Actualizado el 30 de julio de 2026
El canto “Santo, Santo, Santo es el Señor” es uno de los momentos centrales de la celebración eucarística, entonado por la asamblea como alabanza solemne al Dios del universo.
Inspirado en la liturgia celestial, este canto une al cielo y a la tierra en un mismo clamor de adoración.
En esta entrada de PadreNuestro.net encontrarás la letra completa, diferentes versiones para escuchar y cantar, y una explicación de su significado dentro de la celebración.
Escucha el canto
Letra del Santo, Santo, Santo es el Señor
Coro
Santo, Santo,
Santo es el Señor,
Dios del universo. (bis)
Verso
Llenos están el cielo y la tierra de tu Gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en el nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.
Hosanna en el cielo.
Hosanna en el cieee-lo.
El Santo se canta en la Liturgia Eucarística, justo antes de la consagración.
Es un momento de profunda adoración donde toda la asamblea se une al canto celestial.
Letra: Santo, Santo, Santo es el Señor
SANTO, SANTO, SANTO ES EL SEÑOR
DIOS DEL UNIVERSO (bis)
Llenos están el cielo y la tierra de tu Gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en el nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.
Hosanna en el cielo.
Hosanna en el cieee–lo.
Un canto clave en la Misa
El Santo se canta justo antes de la Plegaria Eucarística, cuando la Iglesia se une al canto de los ángeles proclamando la santidad de Dios.
Es un canto de alabanza, adoración y comunión, especialmente apropiado para:
- Celebraciones dominicales
- Misas solemnes
- Adoración eucarística
- Festividades litúrgicas
Su letra sencilla y repetitiva lo convierte en un canto accesible para toda la asamblea, niños, jóvenes y adultos.
Escucha diferentes versiones
Versión principal
Otra versión
Otra interpretación
Un canto para orar cantando
Cantar el Santo no es solo cumplir un rito, sino elevar el corazón y reconocer que Dios es tres veces santo.
Cada vez que lo entonamos, nos unimos a la alabanza eterna que resuena en el cielo.
“Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.”