Oh, sublime humildad – Canto católico del Colegio San Francisco

Actualizado el 4 de Octubre de 2026
Hace poco me encontré con este canto tan lindo y profundamente significativo, una verdadera oración hecha música. Va en agradecimiento a los chicos del Colegio San Francisco, que la cantan desde el corazón y nos recuerdan, con sencillez, la grandeza de la humildad de Dios.
Puedes escuchar el canto completo aquí:
Este canto católico de adoración eucarística nos invita a contemplar el misterio más grande de nuestra fe: Dios que se hace pequeño, que se esconde bajo la forma humilde del pan para quedarse con nosotros.
Letra del canto: “Oh, sublime humildad”
DO SOLOh, sublime humildad.
La- Fa
El Señor del mundo, el HIJO DE DIOS.
Re- Fa
Se humilla hasta esconderse,
Re- Fa
para nuestra salvación,
Re- Fa Re- SOL
bajo una pequeña forma de pan.Do SOL
Miren hermanos,
La- mi-
la humildad de Dios,
Fa Do Re- Sol Do
y derramen ante Él sus corazones… (bis)Do SOL
Ustedes también sean menores,
LA-
para ser enaltecidos,
FA
y elevados por Él.
RE- FA
Nada de ustedes retengan,
RE- FA
para ustedes mismos,
RE- FA
para que entero los reciba el que
RE- SOL SOL7
todo entero se les da.
Un canto para la adoración y la Eucaristía
La frase central del canto —“Oh, sublime humildad”— resume el corazón del mensaje cristiano: el Hijo de Dios se hace pequeño, se oculta bajo la apariencia sencilla del pan en la Eucaristía, para nuestra salvación.
Este canto es ideal para:
- Momentos de adoración al Santísimo
- Hora Santa
- Celebraciones eucarísticas
- Encuentros juveniles
- Retiro espiritual
- Procesiones o momentos de oración escolar
La letra está inspirada en la espiritualidad franciscana, especialmente en la contemplación de la humildad de Cristo, tan querida por San Francisco de Asís.
La humildad de Dios que transforma el corazón
El canto nos invita a algo muy concreto:
“Nada de ustedes retengan para ustedes mismos…”
Es una llamada a la entrega total, a la confianza, a dejar que Dios transforme nuestro corazón.
Nos recuerda que solo quien se hace pequeño puede ser elevado por Dios.
En un mundo que busca protagonismo y reconocimiento, este canto es una catequesis cantada sobre la humildad, la entrega y el amor eucarístico.
Música católica que evangeliza
Es una alegría ver cómo jóvenes del Colegio San Francisco interpretan esta canción con tanta fe y sencillez. La música católica sigue siendo un medio poderoso para evangelizar, tocar corazones y acercar a muchos al encuentro con Jesús.
Si este canto te ha llegado al alma, compártelo. La evangelización también pasa por difundir aquello que nos ayuda a orar.
Hace poco me encontré con este canto tan lindo y significativo…va en agradecimiento a los chicos del Colegio San Francisco que la cantan desde el corazón.
DO SOL
Oh, sublime humildad.
La- Fa
El Señor del mundo, el HIJO DE DIOS.
Re- Fa
Se humilla hasta esconderse,
Re- Fa
para nuestra salvación,
Re- Fa Re- SOl
bajo una pequeña forma de pan.
Do SOL
Miren hermanos,
La- mi-
la humildad de Dios,
Fa Do Re- Sol Do
y derramen ante Él sus corazones… (bis)
Do SOL
Ustedes también sean menores,
LA-
para ser enaltecidos,
FA
y elevados por Él.
RE- FA
Nada de ustedes retengan,
RE- FA
para ustedes mismos,
RE- FA
para que entero los reciba el que
RE- SOL SOL7
todo entero se les da.