11 de Febrero – Apártate, Señor – Tiempo ordinario

11 de Febrero – Apártate, Señor – Tiempo ordinario

Santoral:
Nuestra Señora de Lourdes,
San Benito de Aniano y San Adolfo

¡Apártate, Señor!

Porque, siendo como eres Dios,
no mereces una compañía como la mía.
Porque, siendo como eres Eterno,
mi vida se conforma, demasiadas veces,
con lo efímero, vacío o caduco.

¡Apártate, Señor!
Porque tu beldad
pone al descubierto la mentira de mi existencia.
Porque, siendo como Tú eres,
insistes, una y otra vez,
en aquellas puertas en las que hace tiempo,
los nudillos de mi mano dejaron de golpear.

¡Apártate, Señor!
Tú me invitas a intentarlo de nuevo,
y yo doy marcha atrás allá donde no veo éxito.
Tú me animas a mirar hacia el horizonte
y sigo empeñado en instalarme en el pasado.
Tú te fías, de mis pobres fuerzas,
cuando yo, frecuentemente,
dudo de que Tú me apoyes en mis luchas.

¡Apártate, Señor!
Temo tirar la toalla, si el sol no brilla.
Si la suerte no sale a mi encuentro.
Si, las dificultades, son más grandes
que mi capacidad para hacerles frente.

¡Apártate, Señor!
Que, mis pecados, me abruman.
Que, mis pecados, me paralizan.
Que, mis pecados, hacen que me sienta
como alguien que traiciona
a Aquel que es Dios bajado del cielo.
Que, mis pecados y mi vida vacía,
me impiden amarte como mereces,
me condicionan seguirte como Tú exiges,
me imposibilitan servirte como, Tú Señor, requieres.
Amén.

P. Javier Leoz

Evangelio del día 11 de febrero con el Padre Guillermo Serra

Evangelio según San Marcos 7, 24-30

En aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región donde se encuentra Tiro. Entró en una casa, pues no quería que nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo pasar inadvertido. Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu impuro, se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus pies.

Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús que le sacara el demonio a su hija, él le respondió: “Deja que coman primero los hijos. No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos”. La mujer le replicó: “Sí, Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños”.

Entonces Jesús le contestó: “Anda, vete; por eso que has dicho, el demonio ha salido ya de tu hija”. Al llegar a su casa, la mujer encontró a su hija recostada en la cama, y ya el demonio había salido de ella.

Evangelio del día 10 de febrero | † |  Evangelio del día 12 de febrero

† Si quieres recibir el evangelio de cada día, SUBSCRÍBETE A NUESTRO CANAL


VÍDEOS para la CUARESMA 2021

ÁNGELUS con el Papa Francisco

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar