18 de Enero – No cambies. Te quiero – Tiempo ordinario

18 de Enero – No cambies. Te quiero – Tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 2, 18-22

Un día en que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decirle a Jesús: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos?”.

Jesús les respondió: “¿Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo está con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo.

Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido viejo y la rotura se hace más grande.

Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres, y ya no servirán más ni el vino ni los odres. ¡A vino nuevo, odres nuevos!”.

Evangelio del día 17 de enero | † |  Evangelio del día 19 de enero

† Si quieres recibir el evangelio de cada día, SUBSCRÍBETE A NUESTRO CANAL


Oración para la CUARESMA del Papa Francisco

Carta de DIOS a TÍ MUJER

ÁNGELUS con el Papa Francisco

No cambies. Te quiero

“No cambies…Te quiero tal como eres”.
Es una gran dicha escuchar estas palabras
en la boca de alguien, porque normalmente
lo que tratamos de hacer es que el otro
se amolde a nuestra imagen
y a nuestra forma de pensar.

Aceptarnos a nosotros mismos y aceptar
a los demás como son, son dos actitudes
básicas para cualquier convivencia.

Cambiar a los demás pro razonamientos
y a la fuerza, es imposible.
Es más fácil ajustarse al caminar del otro.

Esto sí está en nuestras manos.
Al aclimatarme al ambiente, a las circunstancias,
estoy preparado para encajar el pasado
tal como nos lo presentaron y mirar
el futuro con optimismo.

El pasado y el futuro nos ayudan
a no evadirnos, a centrarnos en el presente,
descubriendo el sentido de la vida en el hoy.

Dos cosas le hicieron sobrevivir
a Victor Frankle en el campo de concentración:
el deseo de reencontrarse con sus familiares
y el de publicar un libro.

Una sola cosa nos mantiene vivos:
saber que hay alguien que nos ama,
que nos comprende y nos acepta
tal como somos y que no necesita
que cambiemos para que
nos siga queriendo.

¡Qué hermoso es tener un amigo
en quien apoyarse!

“Dios, que es rico en misericordia,
por el gran amor con que nos amó,
y estando nosotros muertos por nuestros delitos,
nos dio vida por Cristo” (Ef 2, 4-5).

P. Eusebio Gómez Navarro OCD

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar