Domingo XIV del Tiempo ordinario

Domingo XIV del tiempo ordinario

XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO/CICLO C

7 DE JULIO DE 2019

SIN MIEDO A LA NOVEDAD

     El Papa Francisco está llamando a la Iglesia a salir de sí misma olvidando miedos e intereses propios, para ponerse en contacto con la vida real de las gentes y hacer presente el Evangelio allí donde los hombres y mujeres de hoy sufren y gozan, luchan y trabajan.

El Papa nos está abriendo los ojos para advertirnos del riesgo de una Iglesia que se asfixia en una actitud autodefensiva y nos dice: “cuando la Iglesia se encierra, se enferma”; “prefiero mil veces una Iglesia accidentada a una que esté enferma por encerrarse en sí misma”.

“La Iglesia ha de salir de sí misma a la periferia, a dar testimonio del Evangelio y a encontrarse con los demás”. El Papa quiere arrastrar a la Iglesia actual hacia una renovación evangélica profunda, porque sabe muy bien que la novedad nos da siempre un poco de miedo, nos sentimos inseguros si no tenemos todo bajo control.

    El Papa ha formulado a toda la Iglesia una pregunta decisiva a la que tendremos que ir respondiendo: “¿Estamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheraremos en estructuras caducas que han perdido la capacidad de respuesta? Él quiere reavivar en la Iglesia el aliento evangelizador que Jesús quiso que animara siempre a sus seguidores, quiere que nos pongamos en camino, no hemos de retener a Jesús dentro nuestras parroquias, hay que darlo a conocer en la vida, hay que salir a la vida de manera sencilla y humilde, sin privilegios ni estructuras de poder.

Él quiere reavivar en la Iglesia el aliento evangelizador que Jesús quiso que animara siempre a sus seguidores, quiere que nos pongamos en camino, no hemos de retener a Jesús dentro nuestras parroquias, hay que darlo a conocer en la vida, hay que salir a la vida de manera sencilla y humilde, sin privilegios ni estructuras de poder.

El Evangelio se contagia desde la fe en Jesús y la confianza en nuestro Padre Dios que está cerca de nosotros y nos quiere ver trabajando por una vida más humana. Esta es la gran noticia del reino de Dios.

LECTURAS PARA LA EUCARISTÍA  

1ª LECTURA

Lectura del libro de Isaías 66,10-14c 
Festejad a Jerusalén, gozad con ella, todos los que la amáis, alegraos de su alegría, los que por ella llevasteis luto. 
Mamaréis a sus pechos y os saciaréis de sus consuelos, y apuraréis las delicias de sus ubres abundantes. 
Porque así dice el Señor: 
– Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz, como un torrente en crecida, 
las riquezas de las naciones. Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán; como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo, 
y en Jerusalén seréis consolados. 
Al verlo, se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos florecerán como un prado; la mano del Señor se manifestará a sus siervos. Palabra de Dios.

  COMENTARIO A LA 1ª LECTURA       El profeta quiere transmitir la bondad y el amor de Dios hacia su pueblo elegido comparándolo con el que tiene una madre a sus hijos. Dios está cerca de su pueblo y lo protege.

Sal 65, 1-3a. 4-5. 6-7a. 16 y 20 
R. Aclama al Señor, tierra entera.
 

  •  tocad en honor de su nombre, 
    cantad himnos a su gloria; decid a Dios: «Qué temibles son tus obras». R:
  •  
    que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. 
    Venid a ver las obras de Dios, 
    sus temibles proezas en favor de los hombres. R:
  •  a pie atravesaron el río. 
    Alegrémonos con Dios, que con su poder gobierna eternamente. R:
  •  
    os contaré lo que ha hecho conmigo. 
    Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica, 
    ni me retiró su favor. R:                                                                                  

2ª LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 6,14-18 
Hermanos: 
Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo. 
Pues lo que cuenta no es circuncisión o incircuncisión, sino una criatura nueva. 
La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma; también sobre el Israel de Dios. 
En adelante, que nadie me venga con molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vuestro espíritu, hermanos. Amén. Palabra de Dios.  

COMENTARIO A LA 2ª LECTURA

    El apóstol Pablo escribe a los gálatas para decirle que de lo único que nos podemos gloriar es de la cruz de Cristo por la que somos criaturas nuevas. Únicamente la cruz de Cristo es la razón que explica el empeño del apóstol por anunciar el evangelio de la cruz como poder y sabiduría de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 10,1-12. 17-20 
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: 
– La mies es abundante y los obreros pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. 
¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. 
Cuando entréis en una casa, decid primero: «Paz a esta casa», y, si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. 
Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. 
No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: «Está cerca de vosotros el Reino de Dios». 
Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: «Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que está cerca el Reino de Dios». 
Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo. 
Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron: 
– Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre. 
Él les contestó: 
– Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo. Palabra del Señor.  

COMENTARIO AL EVANGELIO

    El Evangelio de hoy nos habla de la misión confiada por el Señor a sus discípulos y que tenía por finalidad preparar a las gentes para la llegada del Señor. La preparación comenzaría por el anuncio de la paz, y se llevaría a cabo no por imposición ni por fuerza sino por la oferta humilde y sencilla del mensaje de la Buena Nueva.   

PARA NUESTRA REFLEXIÓN PERSONAL

CONSTRUCTORES DE PAZ

       Jesús envía a sus discípulos a que lleven su mensaje por todos sitios, pero un mensaje que lleva por delante el saludo de la paz, lo primero que deben ofrecer es la paz. Jesús era consciente de que los enviaba a una misión nada fácil y por eso les advierte que los envía “como corderos en medio de lobos”, sabe que se van a encontrar con múltiples obstáculos y dificultades para ser portadores y constructores de paz, porque se van a encontrar con personas agresivas y violentas que mantienen sentimientos y actitudes  de odio, envidia, rencor,  autosuficiencia, venganza.

      Los seguidores de Jesús tenemos la misión de ser portadores y constructores de paz allí donde nos encontremos, procurando no hablar a gritos y con insultos, no haciendo daño a los demás, no debemos tener comportamientos vengativos, tenemos que frenar cualquier forma de violencia en esos momentos en que parece que queremos desahogar la tensión interior y la propia agresividad interna. Los seguidores de Jesús tendríamos que devolver bien por mal, mantener la calma y la serenidad ante las provocaciones y los sufrimientos que nos causan los demás.

       Los discípulos de Jesús hemos de tener paciencia, ser sacrificados y humildes, estar dispuestos a perdonar, a dialogar, a ser tolerantes, y comprensivos. Si respondemos a las provocaciones con la “no violencia” rompemos el círculo agresivo y seremos constructores de paz.