Evangelio del 2 de Septiembre – No puedo hacer mucho, pero…

Evangelio del día 2 de Septiembre con el Padre Guillermo Serra | Miércoles de la vigésimo segunda semana del Tiempo ordinario

Disfruta cada día de la Palabra de Dios y compártela para que llegue a los corazones de tantos cristianos que necesitan este alimento diario.

EVANGELIO según San Lucas 4, 38-44 | PADRE GUILLERMO SERRA

Al salir de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella.

Inclinándose sobre ella, Jesús increpó a la fiebre y esta desapareció. En seguida, ella se levantó y se puso a servirlos.

Al atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y él, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba.

De muchos salían demonios, gritando: “¡Tú eres el Hijo de Dios!”. Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías.

Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar desierto. La multitud comenzó a buscarlo y, cuando lo encontraron, querían retenerlo para que no se alejara de ellos.

Pero él les dijo: “También a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado”.

Y predicaba en las sinagogas de toda la Judea.


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ORACIÓN del Ángelus por el Papa Francisco


No puedo hacer mucho, pero…

No puedo darte soluciones para todos
los problemas de la vida, ni tengo respuestas
para tus dudas o temores, pero puedo escucharte
y buscarlas junto a ti …

No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro,
pero cuando me necesites estaré allí contigo.

No puedo evitar que tropieces, solamente puedo
ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos,
pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomas en la vida,
me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte
si me lo pides.

No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna
pena te parta el corazón, pero puedo llorar contigo
y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quién eres, ni quién deberías ser,
solamente puedo quererte y ser tu amigo.

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