Evangelio del día 28 de enero

El Evangelio de hoy nos invita a profundizar en la escucha de la Palabra y en la fidelidad al seguimiento de Jesús, en el contexto del Tiempo Ordinario.

🔄 Actualizado para el año litúrgico 2026 – Ciclo A

✝️ Evangelio del día 28 de enero – Ciclo A

Evangelio según San Marcos 4, 1-20

Jesús comenzó a enseñar de nuevo a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a él, de manera que debió subir a una barca dentro del mar, y sentarse en ella. Mientras tanto, la multitud estaba en la orilla.
El les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas, y esto era lo que les enseñaba:
«¡Escuchen! El sembrador salió a sembrar.

Mientras sembraba, parte de la semilla cayó al borde del camino, y vinieron los pájaros y se la comieron.
Otra parte cayó en terreno rocoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida porque la tierra era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemó y, por falta de raíz, se secó.

Otra cayó entre las espinas; estas crecieron, la sofocaron, y no dio fruto.
Otros granos cayeron en buena tierra y dieron fruto: fueron creciendo y desarrollándose, y rindieron ya el treinta, ya el sesenta, ya el ciento por uno».

Y decía: «¡El que tenga oídos para oír, que oiga!».
Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor de él junto con los Doce, le preguntaban por el sentido de las parábolas.

Y Jesús les decía: «A ustedes se les ha confiado el misterio del Reino de Dios; en cambio, para los de afuera, todo es parábola,

fin de que miren y no vean, oigan y no entiendan, no sea que se conviertan y alcancen el perdón».
Jesús les dijo: «¿No entienden esta parábola? ¿Cómo comprenderán entonces todas las demás?
El sembrador siembra la Palabra.

Los que están al borde del camino, son aquellos en quienes se siembra la Palabra; pero, apenas la escuchan, viene Satanás y se lleva la semilla sembrada en ellos.

Igualmente, los que reciben la semilla en terreno rocoso son los que, al escuchar la Palabra, la acogen en seguida con alegría;
pero no tienen raíces, sino que son inconstantes y, en cuanto sobreviene la tribulación o la persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumben.

Hay otros que reciben la semilla entre espinas: son los que han escuchado la Palabra,
pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y los demás deseos penetran en ellos y ahogan la Palabra, y esta resulta infructuosa.

Y los que reciben la semilla en tierra buena, son los que escuchan la Palabra, la aceptan y dan fruto al treinta, al sesenta y al ciento por uno».

Breve comentario del Evangelio

Jesús nos revela que la verdadera familia nace de la escucha y el cumplimiento de la voluntad de Dios. No se trata solo de vínculos de sangre, sino de una comunión espiritual fundada en la obediencia al Padre.

Este Evangelio nos invita a preguntarnos si vivimos nuestra fe como una relación viva con Dios o solo como una costumbre. Ser discípulo es escuchar, acoger y poner en práctica la Palabra cada día.

📹 Vídeo del Evangelio del día con la reflexión del Papa Francisco

Este vídeo ofrece una reflexión sencilla para profundizar en el Evangelio del día y llevarlo a la oración personal.

🙏 Oración final

Señor Jesús,
abre nuestro corazón a tu Palabra
y ayúdanos a vivir hoy según tu Evangelio.
Amén.

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Es tiempo de soltar

Es tiempo de soltar. Aquí dejo todo lo que me hace daño.
Es tiempo de ser más fluido con la gente, conmigo mismo.
Es momento de dejar ir, de permitir que el viento
me despeine y me sacuda; que se lleve el resentimiento,
que mi alma perdone deudas y deudores.

Es tiempo de que me perdone a mí mismo; ya me regañé bastante.
Fueron muchas las piedras que yo mismo puse en mi camino;
los puentes dinamitados, para autocastigo ya estuvo bien;
elijo el camino de la aceptación; es más barato.

Acepto y entiendo que merezco empezar de cero;
con el alma transparente, y el espíritu tranquilo.
En mi vida, a partir de ahora, lo que ha de ser, será.
Entiendo que por más que me angustie, no agregaré
un centímetro a mi estatura; Jesús tenía razón.
Es tiempo de relajarme. Dios no me está juzgando.
Así que, ¿por qué habría yo de hacerlo?

Es hora de levar anclas, de liberar cosas, de soltar gente.
Nadie tiene porqué ser como yo quiera. Así están perfectos.
Así ha funcionado hasta este momento su vida.
¿Qué mejor prueba podría pedir para convencerme?
Me dedico a atender lo mío, a refundarme. Viene bien tirar
lo que ya no sirve, perdonar. Entre ser feliz y tener razón,
elijo lo primero. Tener la razón es el peor de los desgastes,
pues te quita el sueño intentando corregir al universo.

Es hora de soltar, de confiar más en Dios y menos
en la apariencia de este mundo convulso. Me dejo ir.
La vida me conduce. Quiero comenzar de nuevo
con un corazón joven, que brinque de gusto
con los cantos que anuncian el día.

Como cuando éramos niños. ¿Te acuerdas?
Un alma que sea capaz de asombrarse con el amarillo
de los girasoles, de ver en el cielo un milagro pintado
de azul y no sólo un día más, llano y simple.
Es tiempo de soltar y maravillarme. He estado demasiado
ocupado para ver las estrellas.

Elijo mirar la sonrisa del sol. Elijo abrazar al aire.
Me ama lo suficiente para mantenerme con vida.
¿Qué mejor prueba de amor? Afortunadamente,
se me dio la facultad de elegir.

Elijo controlar
a mis propios demonios. Es más, he decidido
darles vacaciones. Es tiempo de soltar, de levar anclas,
de dejarme en paz. De tanto pelear conmigo mismo,
se me estaba olvidando a qué sabe la sonrisa.

Qué estupendo es cuando no controlas a nadie,
cuando no pides cuentas, cuando tiras a la basura los rencores.
A partir de ahora quiero ser más justo; la vida no es
un tablero de ajedrez, ni las personas caballos o alfiles.
Trato a la gente como me gustaría que me trataran.

Si algo nos debemos, te ofrezco un abrazo, te pido una disculpa.
Yo ya me perdoné. ¿Podrías hacerlo tú también? Yo te invito.
Renovación es una palabra muy comprometedora…
¡te obliga a caminar sin excusas! Sin nadie a quien echarle
la culpa de nada. Pero definitivamente es el camino al cielo.

Nada es casualidad, no hay accidentes en el mundo
de la voluntad. Por eso, sea cual sea la razón
por la que estés leyendo estas líneas, elijo creer que Dios
nos permitió crear este lazo, aun cuando ni siquiera
nos hayamos visto. Elijo creer que estamos dispuestos
a sembrar más sonrisas en nosotros mismos y en la gente.
Te deseo que, ahora y siempre, estés llena de bendiciones.

Si sueltas; tendrás las manos libres para recibir cosas nuevas.

Evangelio del día 28 de enero con el Padre Guillermo Serra


📹 Vídeo de Oración para el Día de la PAZ y la NO Violencia

📹 Vídeo de Oración para la CUARESMA del Papa Francisco

📹 Vídeo del ÁNGELUS con el Papa Francisco