Evangelio del Domingo XXI del Tiempo ordinario

Evangelio del Domingo XXI del Tiempo ordinario

LECTURAS PARA LA EUCARISTÍA

1ª LECTURA

https://www.youtube.com/watch?v=3F7KLI-nQLk

Lectura del libro del profeta Isaías 66,18-21 
Esto dice el Señor: 
– Yo vendré para reunir a las naciones de toda lengua: vendrán para ver mi gloria, les daré una señal, y de entre ellos despacharé supervivientes a las naciones: a Tarsis, Etiopía, Libia, Masac, Tubal y Grecia; a las costas lejanas que nunca oyeron mi fama ni vieron mi gloria, y anunciarán mi gloria a las naciones. 

Y de todos los países, como ofrenda al Señor, traerán a todos vuestros hermanos a caballo y en carros y en literas, en mulos y dromedarios, hasta mi Monte Santo de Jerusalén -dice el Señor-, como los israelitas, en vasijas puras, traen ofrendas al templo del Señor. 
De entre ellos escogeré sacerdotes y levitas -dice el Señor-.

Palabra de Dios.

  COMENTARIO A LA 1ª LECTURA    El profeta trata de levantar el ánimo del pueblo diciéndole que llegará el día que el Señor reunirá a todas las naciones y verán la gloria del Señor que no abandona a su pueblo.      
 

Sal 116, 1. 2 
R. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
 

  •  
    aclamadlo, todos los pueblos. R:
  •  
    su fidelidad dura por siempre.

2ª LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 12,5-7. 11-13 
Hermanos: 
Habéis olvidado la exhortación paternal que os dieron: «Hijo mío, no rechaces el castigo del Señor, no te enfades por su reprensión; porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus hijos preferidos». Aceptad la corrección, porque Dios os trata como a hijos, pues, ¿qué padre no corrige a sus hijos? 
Ningún castigo nos gusta cuando lo recibimos, sino que nos duele; pero después de pasar por él, nos da como fruto una vida honrada y en paz. Por eso, fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, y caminad por una senda llana: así el pie cojo, en vez de retorcerse, se curará. Palabra de Dios.  

COMENTARIO A LA 2ª LECTURA

        El autor de la Carta a los Hebreos quiere llamar nuestra atención para que entendamos que a veces cumplir la voluntad de Dios, manifestada,-incluso-, a través de contrariedades, no se puede considerar como un “castigo de Dios”, sino como una prueba que se nos ofrece para corregir nuestros errores o defectos y una ocasión para lograr un mayor perfeccionamiento en nuestra vida.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 13,22-30 
En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando. 
Uno le preguntó: 
– Señor, ¿serán pocos los que se salven? 
Jesús les dijo: 
– Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta diciendo. «Señor, ábrenos» y él os replicará: «No sé quiénes sois». Entonces comenzaréis a decir: «Hemos comido y bebido contigo y tú has enseñado en nuestras plazas». Pero él os replicará: «No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados». 
Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de Oriente y Occidente, del Norte y del Sur, y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios. 
Mirad: hay últimos que serán primeros y primeros que serán últimos. Palabra del Señor.  

COMENTARIO AL EVANGELIO

    Para Jesús la salvación está al alcance de todos, sin embargo no todos están dispuestos a recorrer el camino que lleva a ella que supone aceptar personalmente sus enseñanzas y estar dispuesto a ponerlas en práctica a pesar de las caídas que se puedan tener o las debilidades que no se logren superar. El camino de la salvación es un camino de trabajo, de esfuerzo, de coraje, recorrido (¡eso sí!) con alegría, gozo y entusiasmo.