Guión para la eucaristía del Bautismo del Señor

Guión para la eucaristía del Bautismo del Señor

 FESTIVIDAD DEL BAUTISMO DEL SEÑOR – CICLO B 

CONFIANZA Y DOCILIDAD

Jesús vivió en el Jordán una experiencia que marcó para siempre su vida. No se quedó ya con el Bautista, ni volvió a su trabajo en la aldea de Nazaret. Movido por un impulso incontenible, comenzó a recorrer los caminos de Galilea anunciando la Buena Noticia de Dios.

El evangelista Marcos nos narra el bautismo de Jesús con rasgos «míticos» de hondo significado. «Los cielos se rasgan»: Dios se comunica íntimamente con Jesús. Se oye «una voz venida del cielo: Tú eres mi hijo querido. En ti me complazco». Esto es lo que Jesús escucha de Dios en su interior: «Tú eres mi hijo. Yo soy tu Padre. En adelante, Jesús no lo llamará con otro nombre: Abbá, Padre.

De esta experiencia brotan dos actitudes que Jesús vivió y trató de contagiarnos a todos: confianza increíble en Dios y docilidad. Jesús confía en Dios de manera espontánea. Se abandona a él sin recelos ni cálculos. No vive nada de forma forzada o artificial. Confía en Dios. Se siente hijo querido. Por eso nos enseña a llamarle a Dios «Padre».

Le apena la «fe pequeña» de sus discípulos. Con esa fe raquítica no se puede vivir. Nos repite una y otra vez: «No tengáis miedo. Confiad». Toda su vida la pasó infundiendo confianza en Dios.

Al mismo tiempo, Jesús vive en una actitud de docilidad total a Dios. Nada ni nadie le apartará de ese camino. Como hijo bueno, busca ser la alegría de su padre. Como hijo fiel, vive identificándose con él, imitándole en todo.

En tiempos de crisis de fe no debemos perdernos en lo accesorio y secundario. Es esencial cuidar lo esencial: la confianza total en Dios y la docilidad humilde. Todo lo demás viene después.

LECTURAS PARA LA EUCARISTÍA DE LA FESTIVIDAD DEL BAUTISMO DEL SEÑOR/B

1ª LECTURA

Lectura del libro de Isaías 42,1-4. 6-7 
Así dice el Señor:
– Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones. No gritará, no clamará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará. Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas.
Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado,
y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas. Palabra de Dios.

COMENTARIO A LA 1ª LECTURA

Bajo una proyección profética, Isaías anuncia la figura del “siervo de Dios”, cuya misión fundamental será la de llevar la salvación al pueblo. Una salvación que con el pueblo de Israel se realizará en forma de “alianza” y con los demás pueblos será en forma de “luz” que les sacará de las tinieblas en las que viven.      El “siervo de Dios” realizará su misión liberadora curando a la persona de sus mayores esclavitudes.

Sal 28, 1a y 2. 3ac-4. 3b y 9b-10 
R. El Señor bendice a su pueblo con la paz.
 

  • Hijos de Dios, aclamad al Señor,
    aclamad la gloria del nombre del Señor,
    postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R:
  • La voz del Señor sobre las aguas,el Señor sobre las aguas torrenciales.
    La voz del Señor es potente, la voz del Señor es magnífica. R:
  • El Dios de la gloria ha tronado.
    En su templo un grito unánime: «¡Gloria!».
    El Señor se sienta por encima del aguacero,
    el Señor se sienta como rey eterno. R:

2ª LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 10,34-38 
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
– Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas, anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.
Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Principio del formulario

Palabra de Dios

COMENTARIO A LA 2ª LECTURA

El mensaje del apóstol Pedro ofrece la gran esperanza de la universalidad de la salvación, tal como lo habían anunciado los profetas. El Mesías sería como “una luz para todas las naciones”, de no ser así, poco valor tendría la venida de Jesús y la Iglesia tampoco tendría ninguna razón de ser ni le habría sido encomendada la misión de “ir por el mundo anunciando la salvación a todas las gentes”. La Iglesia es esencialmente universalista y, por tanto, misionera, ha de llevar la “luz” del Evangelio a todas las gentes, manifestando que Jesús es el Redentor que nos ha merecido el perdón de los pecados.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1,6b-11 

En aquel tiempo, proclamaba Juan:
– Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco ni agacharme para desatarle las sandalias.
Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.
Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán.
Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo:
– Tú eres mi Hijo amado, mi preferido. Palabra de Dios Final del formularioPrincipio del formulario

REFLEXIÓN SOBRE EL EVANGELIO

Jesús se acerca a Juan para que le bautice y se rasgan los cielos como signo de que el muro de separación entre Dios y el hombre pecador ha sido derribado. Jesús queda acreditado como Mesías, y se rompe el silencio entre Dios y el hombre. A partir de este momento Dios habla a los hombres por medio de Jesús, el Mesías esperado, que es también su Hijo querido.


Guión para la eucaristía del Bautismo del Señor
Fiesta – Blanco
Isaías 55, 1-11 / 1 Juan 5, 1-9 / Marcos 1, 7-11
Salmo Responsorial Is 12, 2-4bcd. 5-6
R/. “Sacarán agua con alegría
de las fuentes de la salvación”

Santoral:
San Vital de Gaza, San Paulino de Aquilea,
San Higinio y San Teodosio

LECTURAS DEL DOMINGO 11 DE ENERO DE 2014

EL BAUTISMO DEL SEÑOR

Vengan a tomar agua; escuchen y vivirán
Lectura del libro de Isaías
55, 1-11

Así habla el Señor:
¡Vengan a tomar agua, todos los sedientos,
y el que no tenga dinero, venga también!
Coman gratuitamente su ración de trigo,
y sin pagar, tomen vino y leche.
¿Por qué gastan dinero en algo que no alimenta
y sus ganancias, en algo que no sacia?
Háganme caso, y comerán buena comida,
se deleitarán con sabrosos manjares.
Presten atención y vengan a mí,
escuchen bien y vivirán.
Yo haré con ustedes una alianza eterna,
obra de mi inquebrantable amor a David.
Yo lo he puesto como testigo para los pueblos,
jefe y soberano de naciones.
Tú llamarás a una nación que no conocías,
y una nación que no te conocía correrá hacia ti,
a causa del Señor, tu Dios,
y por el Santo de Israel, que te glorifica.

¡Busquen al Señor mientras se deja encontrar,
llámenlo mientras está cerca!
Que el malvado abandone su camino
y el hombre perverso, sus pensamientos;
que vuelva al Señor, y Él le tendrá compasión,
a nuestro Dios, que es generoso en perdonar.
Porque los pensamientos de ustedes no son los míos,
ni los caminos de ustedes son mis caminos
-oráculo del Señor-.
Como el cielo se alza por encima de la tierra,
así sobrepasan mis caminos y mis pensamientos
a los caminos y a los pensamientos de ustedes.
Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo
y no vuelven a él sin haber empapado la tierra,
sin haberla fecundado y hecho germinar,
para que dé la semilla al sembrador
y el pan al que come,
así sucede con la palabra que sale de mi boca:
ella no vuelve a mí estéril,
sino que realiza todo lo que Yo quiero
y cumple la misión que Yo le encomendé.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL Is 12, 2-4bcd. 5-6

R. Sacarán agua con alegría
de las fuentes de la salvación.

Éste es el Dios de mi salvación:
yo tengo confianza y no temo,
porque el Señor es mi fuerza y mi protección;
Él fue mi salvación. R.

Den gracias al Señor,
invoquen su Nombre,
anuncien entre los pueblos sus proezas,
proclamen qué sublime es su Nombre. R.

Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso:
¡que sea conocido en toda la tierra!
¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión,
porque es grande en medio de ti el Santo de Israel! R.

El Espíritu, el agua y la sangre

Lectura de la primera carta de san Juan
5, 1-9

Queridos hermanos:
El que cree que Jesús es el Cristo
ha nacido de Dios;
y el que ama al Padre
ama también al que ha nacido de Él.
La señal de que amamos a los hijos de Dios
es que amamos a Dios
y cumplimos sus mandamientos.
El amor a Dios consiste en cumplir sus mandamientos,
y sus mandamientos no son una carga,
porque el que ha nacido de Dios, vence al mundo.
Y la victoria que triunfa sobre el mundo es nuestra fe.
¿Quién es el que vence al mundo,
sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

Jesucristo vino por el agua y por la sangre;
no solamente con el agua,
sino con el agua y con la sangre.
Y el Espíritu da testimonio
porque el Espíritu es la verdad.
Son tres los que dan testimonio:
el Espíritu, el agua y la sangre;
y los tres están de acuerdo.
Si damos fe al testimonio de los hombres,
con mayor razón
tenemos que aceptar el testimonio de Dios.
Y Dios ha dado testimonio de su Hijo.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

Tú eres mi Hijo muy querido,
en ti tengo puesta toda mi predilección

a Evangelio de nuestro Señor Jesucristo
según san Marcos
1, 7-11

Juan Bautista predicaba, diciendo:
«Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo».
En aquellos días, Jesús llegó desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre Él como una paloma; y una voz desde el cielo dijo: «Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección».

Palabra del Señor.

Reflexión

ÉL OS BAUTIZARÁ CON ESPÍRITU SANTO
1. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Las fotos del bautismo son siempre fotos del bautismo con agua. No puede ser de otra manera, porque aún no tenemos cámaras para fotografiar al Espíritu. Pero el agua, que limpia por fuera al cuerpo, es sólo un signo del Espíritu que limpia y llena de gracia por dentro al alma. El Espíritu que llena por dentro el alma del niño es Dios mismo, es el Espíritu de Jesús de Nazaret. La persona que está llena de este Espíritu actúa y vive con el Espíritu de Jesús de Nazaret. Es evidente que, según el antiguo dicho filosófico, todo lo que se recibe se recibe según la capacidad del que lo recibe. Ninguna persona humana puede recibir plenamente el Espíritu de Jesús de Nazaret porque nuestra capacidad no nos lo permite. El espíritu define a la persona y ninguno de nosotros puede ser plenamente Jesús de Nazaret. Pero en el bautismo recibimos el Espíritu de Jesús de Nazaret, según nuestra capacidad humana y esto puede hacernos, y de hecho nos hace, hijos de Dios y hermanos de Cristo. Todo esto, que puede parecernos teología abstracta, debe traducirse en comportamientos prácticos. Actuar según el Espíritu de Jesús de Nazaret es querer vivir como él vivió, defender los valores que él defendió y relacionarnos con Dios, nuestro Padre, como él se relacionó. Todo según nuestra capacidad humana, insistimos, que es una capacidad pobre y muy limitada, pero aspirando siempre a alcanzar y a seguir muy de cerca a nuestro Maestro, tratando de ser buenos discípulos suyos. No podremos nunca imitarle del todo, pero sí podemos y debemos seguirle, caminar atraídos por él, ser unos buenos discípulos suyos. A todo esto nos comprometemos cuando renovamos las promesas de bautismo, a todo esto se comprometieron nuestros padres y padrinos cuando nos acercaron a la pila bautismal, pidiendo para nosotros el bautismo cristiano. Hoy, en esta fiesta del bautismo del Señor, le damos gracias a Dios nuestro Padre por habernos enviado a su Hijo amado, el preferido, para que nos bautizara con su Espíritu a nosotros, pecadores, y nos limpiara de todos nuestros pecados.
2. Sobre él he puesto mi espíritu. El profeta Isaías habla de una persona que ha sido elegida por Dios, que es su siervo, a quien Dios prefiere. Vendrá a implantar el derecho en la tierra. No lo hará con armas, ni con violencia, sino con el Espíritu del Señor. Nosotros, los cristianos, referimos este texto a Jesús de Nazaret, nuestro Salvador, el Mesías que vino a salvarnos. Este siervo de Yahveh, es una persona al mismo tiempo fuerte y humilde, inquebrantable y manso, luchador y pacífico. No gritará, no clamará, no voceará por las calles, no quebrará la caña cascada, no apagará el pábilo vacilante, pero promoverá fielmente el derecho, abrirá los ojos de los ciegos, hará justicia, será alianza de un pueblo y luz de las naciones. Así actuó Jesús de Nazaret, movido siempre por su Espíritu, por el Espíritu del Dios que le había ungido. Así debemos actuar nosotros, los que hemos sido bautizados en su Espíritu, los que nos decimos discípulos suyos.
3. Pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo. Pasó haciendo el bien a todos, no haciendo distinciones, fueran de la nación que fueran. Lo que quería Jesús de Nazaret, ungido con el Espíritu de Dios, es que todos temieran al Señor, que le amaran y practicaran la justicia. Hizo el bien, con especial predilección, a los oprimidos por el diablo, es decir, a todos los que sufrían opresión, esclavitad, hambre o enfermedad, a los hijos pródigos, a las ovejas descarriadas. A todo esto nos comprometemos nosotros cuando nos bautizamos en su Espíritu, en el Espíritu de aquel que pasó por esta tierra haciendo el bien a todos. A todos y, por consiguiente, también a nosotros. Gracias, Señor.

Gabriel González del Estal
www.betania.es

UN ANUNCIO LIBERADOR
1.- La misión del Siervo de Yahvé es liberar. En la primera lectura tenemos ante nosotros uno de los “cantos del siervo de Yahveh” del profeta Isaías. La misión del siervo de Yahveh es sentenciar justicia y llevar el derecho a las naciones. El Siervo de Yahveh actuará en silencio, sin el ruido y la pompa de los conquistadores de este mundo. El siervo no pronuncia grandes discursos ni palabras altisonantes: “No grita, ni clama, ni vocea por las calles”. Promueve fielmente el derecho, que no es precisamente como el del mundo; su lenguaje son los hechos. Aunque el Siervo de Yahveh es también una caña cascada, no se quebrará ni vacilarán sus rodillas hasta implantar la justicia. El será la fortaleza de todos los oprimidos. Como otro Moisés será mediador en la nueva alianza entre Dios y su pueblo. Como “luz de las naciones” llevará a todas partes el conocimiento de Dios. Su misión es universal. Por fin, se subraya el carácter liberador del Siervo de Yahvé.
2.- Jesús se asume la misión de liberarnos a nosotros. Llegado Jesús al Jordán, se mezcla entre tantos hombres que piden el bautismo mientras expresan el dolor por sus pecados. Jesús no conoce el pecado y no necesita ningún bautismo de penitencia, pero quiere participar de la suerte de sus hermanos pecadores. Precisamente para arrancar de ellos la culpa que los mancha, se solidariza con todos, y se pone a disposición del Padre, que le va a exigir el sacrificio de su vida. El cielo se abre, como signo de la posibilidad de comunicación entre lo humano y la divinidad; el Espíritu desciende como una paloma, y se escucha la voz del Padre: “Éste es mi Hijo amado, en quien me he complacido”. Jesús sale de dudas sobre su persona y su misión cuando deja las aguas del río A partir de ahora, empieza el cumplimiento de la misión de Jesús, con el anuncio del Reino de Dios que se instala en el mundo. Jesús cumple las palabras del profeta Isaías: está preparado para abrir los ojos al ciego, sacar a los cautivos de la misión y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas. Su destino será ser luz de las naciones. Y recordamos esto el día en que abandonamos ese tiempo lleno de lucecitas, que es la Navidad, y nos adentramos en ese otro con menos encanto –Tiempo Ordinario, lo llama la liturgia–, de la cuesta de enero, las rebajas y las rutinas del trabajo.
3.- El compromiso de nuestro Bautismo. Nosotros ahora queremos que nuestro Bautismo sea algo vivo y no un recuerdo muerto. El bautismo de Juan era de penitencia, de preparación. Por eso dice San Agustín que “valía tanto como valía Juan. Era un bautismo santo, porque era conferido por un santo, pero siempre hombre. El bautismo del Señor, en cambio, valía tanto cuanto el señor: era, por tanto, un bautismo divino, porque el Señor es Dios”. Nosotros hemos recibido el auténtico bautismo “en el Espíritu Santo”. ¿Somos conscientes de la gracia recibida, de nuestra consagración como sacerdotes, profetas y reyes? Nuestra misión es ser fieles al honor recibido, no traicionar el amor de Dios Padre. Nuestra misión es aspirar a la santidad –somos sacerdotes todos–, luchar por un mundo donde reine la justicia –nuestra misión profética– y servir a los más necesitados con los dones recibidos –somos ungidos como reyes–. Renovemos nuestro compromiso bautismal en este día porque en nuestra vida de fe no debe haber “rebajas”.

José María Martín OSA
www.betania.es

¿COMIENZO O PUNTO FINAL?
Con la fiesta del Bautismo del Señor culminamos estas fechas navideñas. Y sin tiempo a reaccionar, con los últimos besos al Niño del pesebre, nos encontramos con un Jesús adulto.
Ya no es niño Aquel que reverenciaban pastores y reyes. En el horizonte, ha desaparecido la estrella y, los cánticos de los ángeles, han sido sustituidos por una palabra que viene del cielo: “Tú eres mi Hijo”.
Hay un salto que, lejos de producir en nosotros desazón, nos llama a la responsabilidad y a la madurez.
-Dios no ha nacido para quedarse entre las pajas
-Dios no ha nacido para ser eternamente niño, aunque en los niños encontremos ciertas actitudes que nos enseñan el camino del cielo
-Dios no ha nacido para dejar permanente colgada una estrella en el cielo.
Entonces ¿para qué ha venido Dios? ¿Para qué se ha encarnado? Para traernos su amor, que es infinito, y para comenzar en Jesús una gran obra que la culminará con su pasión, muerte y resurrección.
Entre maderas vino Jesús al mundo (por amor) y colgado en madero dará su vida Jesús (por amor).
Hoy comienza la vida activa de Jesús. Ha dejado de ser niño y, tocado por Dios por un nuevo Bautismo, sale al encuentro del hombre. Para clarificarnos con su fecunda Palabra, para iluminarnos con la fuerza de lo alto y para curarnos de mil y una enfermedades.
El Bautismo del Señor, en el río Jordán, es para nosotros un motivo de inmensa alegría.
-Comenzaremos a seguir sus pasos.
-Nos asombraremos diciendo ¡qué va a ser de este niño!
-Tocaremos la orla de su manto y nos llenaremos de singular fortaleza
-Lo comulgaremos y sentiremos que Dios entra en nuestros corazones
Hoy, Jesús, recién salido de la maternidad de Belén, comienza a dar sus pasos. ¿Qué se preguntará? ¿Qué pensamientos pasarán por su cabeza? ¿Qué espera el mundo de El? ¿Qué esperamos nosotros de El? ¿Qué espera Dios de El?
En el punto “0” Jesús se pone en situación de despegue. Atrás ha quedado el portal rodeado de luces, agua, pastores o musgo. Ahora, además de adoradores y cánticos, necesita de heraldos de su Buena Nueva. Necesita de cooperadores de su causa. Su Bautismo, es el anticipo del nuestro. Con su Bautismo todos estamos llamados a ponernos en línea de salida para mostrar el rostro de Dios a cuantos no lo conocen o, incluso, aquellos que lo rechazan.
Contamos para ello con el abrazo del Espíritu y con la certeza de que Dios nunca abandona a sus amigos.
Jesús deja los algodones de Belén y se enfrenta a la misión por la cual Dios se ha encarnado en el hombre.
Jesús deja las callejuelas y la carpintería de Nazaret, y descubre que la voluntad de Dios, no siempre es acogida ni cuidada por la voluntad de los hombres.
Que nosotros, en esta fiesta del Bautismo del Señor, descubramos y ahondemos en nuestra tarea de abrirnos de palabra, con creatividad, ingenio y esfuerzo para que el Reino de Dios, lejos de ser marginado en la tierra, sea presentado como garantía de la felicidad y de los sueños que todo ser humano tiene.

Javier Leoz

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