Lecturas diarias del 18 de Noviembre – Domingo XXXIII del Tiempo ordinario

Evangelio del Dominngo XXXIII - Tiempo Ordinario Ciclo B

Lecturas diarias del 18 de Noviembre – Domingo XXXIII del Tiempo ordinario

CONVICCIONES CRISTIANAS

El discurso apocalíptico que encontramos en el evangelio de Marcos quiere recordar algunas convicciones que han de alimentar nuestra esperanza. No lo hemos de entender en sentido literal, sino tratando de descubrir la fe contenida en esas imágenes y símbolos que hoy nos resulta tan extraños.

Primera convicción: la historia apasionante de la humanidad llegará un día a su fin. Esta vida no es para siempre. Un día llegará la Vida definitiva, sin espacio ni tiempo. Viviremos en el Misterio de Dios.

Segunda convicción: Jesús volverá y sus seguidores podrán ver por fin su rostro deseado. El mundo no se quedará sin luz. Será Jesús quien los iluminará para siempre poniendo verdad, justicia y paz en la historia humana, tan esclava hoy de abusos, injusticias y mentiras.

Tercera convicción: Jesús traerá consigo la salvación de Dios. Llegará con el poder grande y salvador del Padre. Jesús vendrá a reunir a sus elegidos, los que esperan con fe su salvación.

Cuarta convicción: las palabras de Jesús no pasarán. No perderán su fuerza salvadora. Han de seguir alimentando la esperanza de sus seguidores y el aliento de los pobres. No caminamos hacia la nada y el vacío. Jesús nos saldrá al encuentro. Nos espera el abrazo con Dios, el Padre bueno.

 

LECTURAS PARA LA EUCARISTÍA

 1ª LECTURA

Lectura del profeta Daniel 12,1-3

En aquellos días, yo, Daniel, estaba llorando y oí esta palabra del Señor:
– En el tiempo aquel se levantará Miguel, el arcángel que se ocupa de tu pueblo:
serán tiempos difíciles, como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora. Entonces se salvará tu pueblo: todos los inscritos en el libro.

Muchos de los que duermen en el polvo despertarán: unos para vida perpetua,
otros para ignominia perpetua. Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, como las estrellas por toda la eternidad. Palabra de Dios  

COMETARIO A LA 1ª LECTURA

El profeta Daniel en un lenguaje apocalíptico habla del juicio de Dios que recaerá sobre todos, tanto los vivos como los difuntos: los “justos”, que hayan sido fieles a Dios despertarán para la vida eterna y los que no se hayan mantenido fieles al Señor despertarán para ignominia perpetua.

 

SALMO

Sal 15, 5 y 8. 9-10. 11

R. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.

  • El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
    mi suerte está en tu mano.
    Tengo siempre presente al Señor,
    con él a mi derecha no vacilaré. R:
  • Por eso se me alegra el corazón,
    se gozan mis entrañas,
    y mi carne descansa serena:
    porque no me entregarás a la muerte,
    ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R:
  • Me enseñarás el sendero de la vida,
    me saciarás de gozo en tu presencia,
    de alegría perpetua a tu derecha. R:

 

2ª LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 10,11-14. 18

Hermanos:
Cualquier otro sacerdote ejerce su ministerio diariamente ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, porque de ningún modo pueden borrar los pecados.

Pero Cristo ofreció por los pecados, para siempre jamás, un solo sacrificio; está sentado a la derecha de Dios y espera el tiempo que falta hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies.

Con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los que van siendo consagrados. Donde hay perdón, no hay ofrenda por los pecados.

Palabra de Dios.

 

COMENTARIO A LA 2ª LECTURA

Jesús, Sacerdote y víctima, nos ha alcanzado el perdón de los pecados con su muerte en cruz y su resurrección. Jesús nos salvó y nos liberó del pecado.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 13,24-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– En aquellos días, después de una gran tribulación el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los ejércitos celestes temblarán.

Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, del extremo de la tierra al extremo del cielo.

Aprended lo que os enseña la higuera: cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, sabéis que la primavera está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán. El día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.

Palabra de Dios 

 

PARA NUESTRA REFLEXIÓN PERSONAL

EL EVANGELIO PARA UN CRISTIANO

Muchos que se dicen cristianos nunca han tomado en sus manos los evangelios, no se les pasa por la cabeza que también ellos podrían leer personalmente las palabras de Jesús y conocer su actuación. Quedan así privados de una de las experiencias más importantes para alimentar su fe.

Lo importante es leer los evangelios convencidos de que Jesús tiene algo que decir para nuestra vida. Sus palabras pueden dar un sentido nuevo a nuestra vida. El evangelio leído y releído con fe puede transformar nuestro estilo de vivir. En el Evangelio encontraré la luz y la fuerza para enfrentarme a la vida de manera más humana.

Al Evangelio hay que acercarse para encontrarse sinceramente con la persona de Cristo. Es Él quien puede transformar nuestra vida. Hay que acercarse al Evangelio con un espíritu de búsqueda. Quien cree saberlo y tenerlo todo claro nunca aprenderá del Maestro de Nazaret. El Evangelio es para quienes andan buscando, para los que se saben pecadores, para los que necesitan luz, para los que buscan a Dios.

El Evangelio hay que leerlo sin prisas, se necesita calma y sosiego para escuchar a Jesús que puede iluminar nuestra existencia con luz nueva.

Las palabras de Jesús y su manera de actuar nos irán descubriendo cuál es la manera más acertada de vivir ante Dios y ante los demás. Después de leer un pasaje del Evangelio nos tenemos que preguntar: ¿Qué nos enseña Jesús?, ¿cómo hemos de entender nuestra vida?, ¿dónde encontraremos fuerzas para vivir?