11 de Marzo – ¿Me dejas volver, Señor? – Cuaresma

11 de Marzo – ¿Me dejas volver, Señor? – Cuaresma

Me alejé y te arrinconé en el silencio.
Me aparté y fingí no creer ni esperar en Ti.
Me desvié y buscaba todas las rutas, menos a la tuya.
Me abandoné, y aún tuve la cara de echarte a Ti la culpa.
Me despisté, y todo lo que tenía por felicidad, se me vino abajo.

¿Me dejas volver, Señor?
Pensé que sentenciarías como juez; fui injusto en mis juicios.
Me preocupé por pensar que, Tú, actuarías como yo.
Me costó volver atrás; las puertas cerradas me asustaban.
Me arruiné, y el amor propio podía conmigo.

¿Me dejas volver, Señor?
Me fabriqué un mundo maravilloso; sin riesgos ni obligaciones.
Me monté un mundo de ilusiones; sin preocupación por los otros.
Me desvestí de mi dignidad, ante el aplauso
de los que creí me querían y luego me dejaron tirado.
Me desnudé de todo, Señor, y –lo que es peor– también de Ti.

¿Me dejas volver, Señor?
¿Apuntarás en tu agenda del hogar mis faltas?
¿Tendrás en cuenta mi soberbia y autosuficiencia?
¿Me exigirás aquello que te pedí para malgastarlo?
¿Me darás la espalda cuando me veas venir de lejos?

¡Claro que te dejo volver, hijo mío!
Vuelve de todo aquello que pareció mejor que lo de casa.
Regresa de la orfandad donde has vivido en este tiempo.
Entra a esta, tu casa, y vístete con el traje de fiesta.
Siéntate y comparte, con tu hermano, el alimento de tu Padre.
Perfúmate para que, tu vida pasada, quede en el pasado.
Y, eso sí, ¡abrázame, hijo mío!
Porque, los hombres sois como sois,
pero, Yo, tengo un corazón de Padre,
y mi corazón, hoy más que nunca, desborda de felicidad.
¡No hay mayor dicha para un Padre que el ver de nuevo a su hijo!
¡No hay mayor sonrisa en el rostro de un Padre
que hacer feliz a un hijo!
Date prisa, hijo mío, tu tardanza me produce
más desasosiego que todas las faltas
que puedas haber cometido
en tu equivocado camino.
¡Vuelve… tu Padre te espera;
a tu hermano ya lo convenceremos!

P. Javier Leoz

Evangelio del día 11 de marzo con el Padre Guillermo Serra

Evangelio según San Lucas 11, 14-23

En aquel tiempo, Jesús expulsó a un demonio, que era mudo. Apenas salió el demonio, habló el mudo y la multitud quedó maravillada. Pero algunos decían: «Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios». Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.

Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: «Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama».

Evangelio del día 10 de marzo | † |  Evangelio del día 12 de marzo

† Si quieres recibir el evangelio de cada día, SUBSCRÍBETE A NUESTRO CANAL


VÍDEOS para la CUARESMA 2021

ÁNGELUS con el Papa Francisco

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar