18 de Febrero – Quisiera convertirme, Señor – Cuaresma

18 de Febrero – Quisiera convertirme, Señor – Cuaresma

Quisiera convertirme, Señor

De la tibieza de mi vida:
digo creer en Ti y no siempre vivo en Ti y contigo.
Hablo y frecuentemente son palabras sin sentido,
no vienen desde Ti y, muchas veces, no son para Ti.

Quisiera convertirme, Señor.
De mis falsas seguridades:
espero en Ti pero me asiento en mis propias fuerzas
no siempre te sirvo en lo que hago
y, algunas veces, soy yo el que me busco en todo ello.

Quisiera convertirme, Señor.
De mi mis soledades y angustias
por haberme alejado del costado de tu compañía.
Porque, uno de mis pecados, es mi deseo de ser libre.
Libre sin más barreras que mi propia libertad.
Libre sin más condicionantes que mi propia moral.
Libre sin más dignidad que todo lo que considero bueno para mí.

Quisiera convertirme, Señor.
De mi incomunicación con todo lo divino.
Mi oración, rápida, rutinaria y distraída.
Mi caridad, oportunista, vanidosa y selectiva.
Mi vida, fácil, consumista y sin brújula cristiana.
Mis caminos, tortuosos y estériles, placenteros y a la carta.

Quisiera convertirme, Señor.
Desde mi corazón, para que Tú, lo hagas tuyo.
Desde mi alma, para que en ella, tu tengas la mejor parte.
Desde mis entrañas, para que por ellas,
salga a la luz que sólo Tú, y sólo Tú, eres quien reina en mi vida.

Quisiera convertirme, Señor.
Ayúdame, Señor, a buscarte en el silencio.
Ayúdame, Señor, a descubrirte en el necesitado.

Ayúdame, Señor, a contemplarte en las maravillas del mundo.
Ayúdame, Señor, a no perderme en las excusas de cada día.
en los senderos fáciles y de bajo precio.

Sólo Tú, Señor, tienes palabras de Vida Eterna.
Sólo Tú, Señor, eres capaz de darme fuerzas.
para vencer y salir victorioso de la tentación de cada jornada.

Que en este Año Santo de la Fe,
Tú, Señor, sólo Tú… venzas en el desierto de mi vida.
Amén.

P. Javier Leoz

Evangelio según San Lucas 9, 22-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”.

Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: “Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.

Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?”.

Evangelio del día 17 de febrero | † |  Evangelio del día 19 de febrero

† Si quieres recibir el evangelio de cada día, SUBSCRÍBETE A NUESTRO CANAL


VÍDEOS para la CUARESMA 2021

ÁNGELUS con el Papa Francisco

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar