23 de Abril – Quieres ser nuestro pastor, Señor – Pascua

23 de Abril – Quieres ser nuestro pastor, Señor – Pascua

¿Quieres ser nuestro pastor, Señor?

Gracias, Señor, por conducirme hacia valles tranquilos,
mi alma, y también mi corazón, cuando de Ti
necesitan un poco de paz y de sosiego.

Gracias, Señor, porque me siento uno de los tuyos.
Porque no soy ni más ni menos importante que los demás.
Porque, aún siendo amigo tuyo,
camino junto a muchos de mis hermanos
para conocerte y verte cada día más cerca.

¿Me dejas, Señor, seguirte?
¿Me aceptas a pesar de desviarme de tus senderos?
¿Me amas aún a sabiendas de que me distraigo
con otros pastos y que bebo de otras fuentes?

Gracias, Señor, porque me aceptas como soy.
Porque, Tú Buen Pastor, animas al sano,
pero también recoges y esperas al herido
Porque empujas al que puede andar por sí mismo
y cargas, sobre tus hombros, al que no puede
o no quiere avanzar, exhausto o desencantado.

¿Quieres, Señor, conocerme?
¿Aceptas, Señor, mi interior confuso y convulsionado?

Mira, Señor, que aún siendo de los tuyos,
aún siendo oveja de tu rebaño,
con mis palabras y acciones
a veces tengo la sensación de dispersar
lo que Tú, con mano providente y pacientemente,
unes en el amor, la vida y la caridad.
¿Me permites, Señor, conocerte?

Hoy, Señor, te confieso que quiero seguirte.
Que quiero formar parte de tu equipo.
Que, lejos de ser un borrego,
quiero tener el criterio que nace del Evangelio.
Que quiero dejarme llevar por la Gracia de Dios,
para que no me arrastren los vientos del mundo.

Hoy, Señor, Buen Pastor de toda mi existencia,
quiero darte las gracias porque das tu vida por mí.
Porque ante Ti no puedo esconderme.
Porque respetas mi libertad para seguirte.
Porque tu voz es potente, nítida y única.

Gracias, Señor, porque Tú, Buen Pastor,
conoces mejor que yo
aquello que para mis días
más o menos me convienen.
Amén.

P. Javier Leoz

Evangelio del día 23 de abril

Evangelio según San Juan 6, 52-59

En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»

Jesús les dijo: «Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes.

El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.

Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre».

Esto lo dijo Jesús, enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm.

Evangelio del día 22 de abril | † |  Evangelio del día 24 de abril

† Si quieres recibir el evangelio de cada día, SUBSCRÍBETE A NUESTRO CANAL


VÍDEOS para la PASCUA de RESURRECCIÓN 2021

50 días de Camino de la PASCUA a PENTECOSTÉS

ÁNGELUS con el Papa Francisco


En padrenuestro.net cada día compartimos el evangelio extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios, con la reflexión del Padre Guillermo Serra, a la que nosotros ponemos imágenes para hacer más bella si cabe.


Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar