Actualizada el 26 de Junio de 2026
REFLEXION Evangelio Mateo capitulo 16, versículos 13 al 19
Me encanta leer la segunda lectura de este gran día de fiesta que es la solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo. Ninguno de los dos comenzó muy bien la carrera de su vida. Los dos metieron la pata abundantemente.
De Pedro tenemos numerosos ejemplos a lo largo de los evangelios. Baste citar la vez en que Jesús le tuvo que decir aquello de “apártate de mí, Satanás.” De Pablo sabemos que sus comienzos fueron un tanto fanáticos precisamente en contra de los cristianos.
Los dos hicieron un largo aprendizaje. Los dos se lanzaron a correr una carrera que sólo se apoyaba en la confianza en su maestro, en Jesús. Ese seguimiento les cambió la vida. Los dos mantuvieron la fe. Pablo, cuando siente que el fin está cerca, sigue confianza.
Ha sentido la mano del Señor cerca de él a lo largo de su vida. Le ha salvado de muchos peligros. Para empezar le salvó de sí mismo cuando le llamó a seguirle. A él que dedicaba todas sus fuerzas a perseguir a los seguidores de Jesús.
La confianza. Ahí está la clave. La confianza no en las propias fuerzas sino en la gracia que levanta, que ayuda a crecer, que hace libres a las personas, que les empuja a predicar y construir el Reino con todas sus fuerzas. Desde ahora. Desde ya mismo.
Pedro y Pablo no fueron ejemplares toda su vida. Acumularon muchos errores. Para ser honestos no sabemos si en la balanza sus aciertos pesaron más que sus errores. No conocemos detalladamente su vida anterior.
Pero lo cierto es que confiaron en el Señor. En el camino fueron aprendiendo, fueron creciendo, fueron madurando como discípulos. No se detuvieron a llorar sobre sus pecados. No se sintieron paralizados por sus errores.
Más bien hicieron lo contrario: seguir caminando, seguir aprendiendo, seguir compartiendo su vida y su fe con los que se iban encontrando a lo largo del camino.
La respuesta a la pregunta de Jesús: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?” la fueron dando y entendiendo poco a poco.
Sólo llegaron a vivirla en plenitud al final del camino. Cuando la confianza en el Señor llegó a su plenitud. Y la muerte se convirtió apenas en una barrera mínima vencida para siempre por la fuerza del Señor resucitado.
Nosotros estamos en el mismo camino. Estamos llamados a la misma meta. Nuestra única arma es la fe y la confianza en Jesús. Y el camino no es otro que amar como Jesús nos amó.
🎵 Canto a San Pedro y San Pablo | Himno para la solemnidad del 29 de junio
Cada 29 de junio, la Iglesia celebra con gran alegría la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, dos de los apóstoles más importantes del cristianismo. Pedro, elegido por Jesús como la roca sobre la que edificaría su Iglesia, y Pablo, el gran apóstol de los pueblos, entregaron su vida por anunciar el Evangelio y dejaron un legado que sigue vivo más de dos mil años después.
Con motivo de esta gran fiesta, queremos compartir este canto a San Pedro y San Pablo, una canción de música católica pensada especialmente para la celebración de la Eucaristía, los coros parroquiales y todos aquellos que desean alabar a Dios a través de la música.
La letra recorre algunos de los momentos más importantes de la vida de ambos apóstoles. Recordamos la llamada de Pedro junto al lago de Galilea, cuando dejó sus redes para seguir a Jesús, y la conversión de Pablo en el camino de Damasco, donde un encuentro con Cristo cambió completamente su vida.
El estribillo nos invita a contemplar a Pedro y Pablo como testigos del amor de Dios, unidos por una misma misión: anunciar a Cristo con valentía y esperanza.
«Pedro y Pablo, testigos del amor,
luz encendida para el pueblo de Dios.»
Esta canción quiere ser una invitación para seguir su ejemplo y recordar que, también hoy, Jesús sigue llamando a cada uno de nosotros a ser discípulos y misioneros allí donde vivimos.
Una canción para coros parroquiales y celebraciones
Este himno está pensado para ser interpretado durante la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, pero también puede utilizarse en encuentros de jóvenes, convivencias, catequesis, adoraciones o cualquier celebración dedicada a los apóstoles.
Su melodía sencilla y su mensaje hacen que sea fácil de aprender por toda la asamblea, favoreciendo la participación de la comunidad.
San Pedro y San Pablo: dos vidas, una misma misión
Aunque sus historias fueron muy diferentes, Pedro y Pablo compartieron una misma pasión: anunciar a Jesucristo hasta entregar la vida por Él.
Pedro representa la fidelidad, la confianza y la misión de guiar a la Iglesia.
Pablo nos enseña que nunca es tarde para cambiar de vida y dejar que Cristo transforme nuestro corazón.
Ambos son un ejemplo de entrega, evangelización y amor a Dios.
Escucha la canción
Esperamos que este canto a San Pedro y San Pablo os ayude a preparar la celebración del 29 de junio y sirva para seguir evangelizando a través de la música.
Si formas parte de un coro parroquial, una comunidad o un grupo de jóvenes, te animamos a compartir esta canción para que muchas más personas puedan cantar y celebrar la fe junto a los dos grandes apóstoles de la Iglesia.
¡San Pedro y San Pablo, rogad por nosotros! 🙏🎶